Los síntomas del pulmón colapsado

El sistema respiratorio, es el sistema más vital para el suministro del oxígeno al corazón. Se compone de los pulmones, las vías respiratorias y los músculos respiratorios. Cualquier problema en los pulmones, puede causar que usted se sienta incómodo al instante, ya que no sólo afecta al sistema respiratorio humano, sino que también afecta directamente al sistema circulatorio de la sangre. La atelectasia pulmonar, es una enfermedad que puede dar lugar no sólo a un cierto malestar, sino que en algunos casos graves, puede ser peligrosa para la vida también.

La atelectasia pulmonar, médicamente denominada como neumotórax, es una condición en la que el aire se llena en la parte entre los pulmones y la pared circundante de la cavidad torácica. Cualquier daño a la pared del pecho o un agujero en el pulmón, puede causar la entrada del aire. Los pulmones no se pueden expandir a sus niveles normales debido a la acumulación de aire, lo que ejerce presión sobre los pulmones. Las enfermedades pulmonares como el asma, la tuberculosis, la tós ferina, la neumonía por Pneumocystis o las enfermedades del tejido conectivo, pueden conducir a los pulmones colapsados. Las personas altas y delgadas, son las más propensas a un pulmón colapsado.

Los síntomas y el diagnóstico del pulmón colapsado

Hay dos tipos de pulmón colapsado, el simple y de tensión. El neumotórax simple, es un pulmón colapsado parcialmente, que es causado de forma espontánea o puede incluso ser una causa de una infección pulmonar subyacente o algún problema del asma. Los cambios atmosféricos diarios o incluso la música fuerte, puede ser una causa del cáncer de pulmón parcialmente colapsado, lo cual no es muy grave. Por otro lado, el neumotórax de tensión es grave y las causas para esto pueden ser las enfermedades pulmonares inherentes como cáncer de pulmón, las enfermedades de las vías respiratorias, las heridas por un arma de fuego o un arma blanca, el tabaquismo, el consumo de las drogas, el estilo de vida poco saludable, o un accidente traumático menor o mayor, resultante de las lesiones en el tórax, o una punzada en los pulmones.

Los síntomas del pulmón colapsado parcialmente

  • La dificultad para respirar
  • La tós
  • El dolor del pecho
  • El dolor de un hombro

Los síntomas graves de pulmón colapsado

  • Problemas para respirar, especialmente la respiración rápida,
  • Un dolor intenso en el pecho
  • El hinchado en el pecho
  • La fácil sensación de la fatiga o de letargo, que conducen a un dolor del cuerpo
  • La ampliación de la apertura de las fosas nasales
  • La coloración azul o púrpura de la piel debido al suministro inadecuado del oxígeno
  • La caída de la presión arterial
  • Las venas del cuello que sobresalen
  • La confusión
  • La caída de la frecuencia respiratoria puede llevar a un shock e incluso al coma
  • La muerte, si no se proporciona el tratamiento de emergencia en los casos graves

El diagnóstico del pulmón colapsado

Cualquier tipo de problema respiratorio es una causa de alarma. Por lo tanto, incluso un problema respiratorio leve en las circunstancias normales debería hacerle correr al médico o bién que usted pueda estar en serios problemas más adelante. Un pulmón parcialmente colapsado puede ser difícil de analizar, ya que ocurre de una forma espontánea, pero los bajos ruidos respiratorios en el lado afectado, si se escuchan a través de un estetoscopio, pueden dar una idea aproximada del neumotórax simple. La radiografía del tórax, la tomografía computarizada (CT Scan) y la ayuda de ultrasonido, pueden confirmar los detalles como la ubicación y el tamaño del neumotórax, junto a los grandes sacos de aire en los pulmones.

El tratamiento de los síntomas del pulmón colapsado

Un pulmón parcialmente colapsado no requiere ningún tratamiento quirúrgico. Con los medicamentos simples se pone mejor durante un período de tiempo, pero una vigilancia constante se aconseja a través de los rayos X para la detección y para evitar que se vuelva más grave. El tratamiento para un colapso pulmonar grave depende de varios factores, como el tamaño del neumotórax o cualquier infección pulmonar inherente. Se puede tratar usando el procedimiento médico llamado la aspiración o la inserción de un tubo en el pecho, lo que ayuda en la reducción del tamaño del neumotórax. En los casos de emergencia, es tratado usando la aguja para la descompresión, lo que hace que el aire acumulado escape.

Como la frase tantas veces repetida es mejor prevenir que curar, ¿Para qué llegar a una situación, donde el tratamiento es necesario cuando algunos cambios del estilo de vida simples, pueden prevenir este trastorno? Por supuesto, no se puede evitar un accidente, pero se puede ser consciente de los efectos del tabaco y por lo tanto, tomar las medidas necesarias para deshacerse de este habito. Vivir una vida sin tabaco, puede recorrer un largo camino en la prevención de las enfermedades pulmonares y otras enfermedades del sistema respiratorio.

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