Síntomas y signos del cáncer intestinal

El cáncer que afecta el colon (intestino grueso) se conoce como cáncer intestinal. El colon situado debajo del estómago es una estructura tubular que abarca 5-6 pies. Esta estructura tubular en nuestro cuerpo está involucrada en la digestión de los alimentos. En la mayoría de los pacientes, el crecimiento canceroso se descubre en la región inferior del colon. Los últimos 12-15 cm del colon se conocen como el recto. Cuando hablamos de cáncer intestinal, por lo general es el recto (el área rectal) que muestra el crecimiento del tumor. Una dieta baja en fibra, enfermedades crónicas del colon como la enfermedad de Crohn y el estilo de vida sedentario son algunos de los factores que explican la ocurrencia de los síntomas del cáncer de colon en mujeres y hombres.

Hábitos intestinales irregulares
Cuando un tumor canceroso se desarrolla en el recto o el tracto gastrointestinal superior, impide al movimiento normal del intestino. La evacuación del intestino puede ser una tarea de enormes esfuerzos para estos pacientes. Estas fluctuaciones en los hábitos intestinales, consideradas como síntomas del cáncer de colon en mujeres y hombres, se analizan a continuación:

Estreñimiento
Un movimiento irregular persistente y doloroso del intestino se asocia con el cáncer intestinal. Cuando el tumor aumenta de tamaño, puede ser extremadamente difícil de realizar el movimiento intestinal. El tumor no permite que las heces pasen sin problemas a través de la zona rectal. No es de extrañar, el estreñimiento en el cáncer intestinal es típicamente marcado por un dolor estomacal de moderado a agudo.

Evacuación incompleta
Incluso después de la evacuación intestinal, el paciente siente que no ha sido capaz de vaciar el colon por completo. La sensación de movimiento intestinal parcial sigue molestándole todo el día. Este sentimiento es algo verdadero, ya que el colon afectado con cáncer no puede realizar el movimiento intestinal completo. Esto es una indicación de que el tumor se ha convertido en lo suficientemente grande para evitar al colon eliminar toda la materia fecal del cuerpo.

Diarrea
Una defecación con heces acuosas también se observa en pacientes con cáncer intestinal. Este cambio en el patrón de evacuación puede obligar a la persona correr al baño con frecuencia un sinnúmero de veces. La diarrea es menos frecuente en comparación con el estreñimiento en el cáncer de colon.

Color anormal de las heces
Cuando estos tumores cancerosos causan sangrado durante la defecación, el color de las heces también cambia. Cuando el tumor está presente en el recto o cerca del ano, las heces están parcialmente cubiertas de sangre. Las heces de color rojo brillante se relacionan a menudo con el cáncer colorrectal. Por otro lado, el movimiento intestinal negro es una indicación de que el tumor ha crecido en el tracto gastrointestinal superior.

Tamaño de las heces
Además de cambios en el color, el tamaño de las heces es notablemente diferente en estos pacientes. La anchura de las heces es menor de lo normal. Son más delgadas y alargadas, por lo tanto, se conocen como las heces de lápiz.

Indigestión
Como la digestión se realiza principalmente en el colon, uno se ve obligado a sufrir de indigestión constante con el cáncer intestinal. La indigestión se manifiesta en forma de calambres estomacales, hinchazón y flatulencia.

Ictericia
En las últimas etapas, el cáncer ya no queda más localizado y pronto comienza a invadir otro órgano. El primer órgano que se convierte en víctima de un tumor canceroso sin restricciones es el hígado. Como resultado, la persona puede experimentar problemas en el hígado como la ictericia, donde la piel pierde su color natural y se vuelve amarilla.

Anemia
El sangrado excesivo de tumor da lugar a una condición conocida como la anemia, una condición en la cual el cuerpo queda privado de suficientes glóbulos rojos. La pérdida de sangre anormalmente alta es la razón principal detrás de la disminución del recuento de glóbulos rojos. A medida que el nivel de células sanguíneas sanas reduce, la persona puede cansarse fácilmente. La aparición de la fatiga persistente está fuertemente vinculada a la anemia.

Pérdida de peso
Los problemas persistentes asociados con el movimiento intestinal en el cáncer de colon pueden disminuir el deseo de comer alimentos. El apetito puede caer bruscamente, lo que puede conducir a la pérdida de peso. En general, en el cáncer el peso no se mantiene estable y la disminución repentina de peso requiere una atención médica urgente para un diagnóstico más profundo.

Fiebre alta
La fiebre no puede dejar al paciente durante al menos una semana. Incluso después de que la fiebre caiga los pacientes con cáncer están predispuestos a una temperatura corporal alta. Por lo tanto, la persona puede experimentar fiebre a intervalos regulares.

El tratamiento temprano del cáncer de colon puede ayudar a minimizar considerablemente los daños en el tracto intestinal. De hecho, la recuperación completa es posible si el cáncer se detecta en etapas iniciales. Así pues, en caso de que estos síntomas no desaparezcan por más de 3 semanas y se agraven con el paso del tiempo, uno debe consultar al médico inmediatamente. Lo más probable es que el médico pida al paciente someterse a una colonoscopia. Un procedimiento de colonoscopia da una idea de lo que está sucediendo en el interior del colon. Esto ayudará al médico a diagnosticar los primeros signos del cáncer de colon, lo que aumenta las posibilidades de recuperación.

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