Lunares cancerosos en los niños


Los lunares en la piel de los niños son normales en la infancia y muchos de ellos obtienen los lunares en la piel. Estos lunares en la piel crecen con la edad del niño y pueden oscurecer bajo la luz o con el tiempo. Como se mencionó anteriormente, estos lunares son el crecimiento normal de la piel y no causan ningún daño, ya que son benignos (inofensivos). Pero no todos los lunares son inofensivos, hay pocos lunares cancerosos también.

¿Cuáles son los lunares cancerosos?
El melanoma es un tipo del cáncer de la piel donde uno de los síntomas son lunares cancerosos. Hay ciertos factores que aumentan el riesgo de padecer melanoma. Estos son: el número de lunares en la piel, la exposición al sol y la genética. El melanoma es un tipo muy grave del cáncer de la piel y el tratamiento para esta enfermedad es difícil debido al diagnóstico tardío. Los padres suelen entrar en pánico cuando se encuentran con un lunar que crece en la piel de su hijo. Pero los padres no deben alarmarse y mantener la calma ya que no cada lunar es canceroso.

Lunares cancerosos en los niños – Factores de riesgo
Muchas investigaciones y estudios han demostrado una relación directa entre un gran número de lunares y el aumento del riesgo de melanoma. Por lo tanto, si los padres descubren que su hijo tiene un número de lunares muy anormal, es mejor consultar a un dermatólogo lo antes posible. Los lunares que son mayores de 5-6 milímetros no deben descuidarse, ya que pueden ser cancerosos. Otros factores que aumentan el riesgo de melanoma en los niños son: la susceptibilidad a las quemaduras solares, el sistema inmune debilitado, la genética, etc. Si alguien de la familia del niño sufría de melanoma, el niño también está en un riesgo más alto de contraer melanoma. Algunos pacientes con melanoma tenían más de 100 lunares en su cuerpo.

Por lo general, los lunares que están presentes en la piel del niño desde su nacimiento, llegan a ser malignos. Por lo tanto, los padres deben mantener una vigilancia constante sobre las características de estos lunares. Hay varios tipos de lunares que pueden estar presentes en el cuerpo de un niño. El conocimiento e identificación de estos lunares pueden ayudar a los padres a conocer el tipo de lunar que su hijo está teniendo. Los siguientes son algunos tipos comunes de lunares:

Lunar congénito: El lunar congénito es el que existe desde el nacimiento. Estos pueden ser llamados marcas de nacimiento y suelen ser inofensivos. Pero si el tamaño de este lunar congénito es demasiado grande, entonces puede causar riesgo de melanoma. La presencia de un lunar gigante puede aumentar el riesgo de melanoma en casi 10 por ciento. Así, cuando se observa tal lunar en un recién nacido, un dermatólogo debe ser consultado a la mayor brevedad.

Lunar común: Estos se conocen generalmente como marcas de belleza y se desarrollan durante la infancia. Ellos son simétricos y pueden desarrollarse a medida que el niño crezca. Ellos no son cancerosos y están presentes en las áreas de la piel que están expuestas al sol. Estos lunares por lo general no plantean ningún problema, pero si sangran, pican o causan cualquier molestia deben ser examinados por un dermatólogo. Su diámetro es menor que el de un lápiz.

Lunar displásico: Estos también son llamados lunares atípicos. Ellos no son simétricos como los lunares comunes son. Estos pueden ser en forma plegada y tienen bordes irregulares. Estos lunares por lo general contienen más de un color y su diámetro puede ser mayor que 6 mm. Si su hijo tiene este tipo de lunar, debe ser examinado con regularidad después de su pubertad.

Nevus de células fusiformes: Este lunar se parece mucho al melanoma. Por lo tanto, muchas veces se hace difícil para el dermatólogo diagnosticar si se trata de un lunar o un melanoma de nevo Spitz. Estos lunares pueden ser de color rojo, marrón o negro en color y tener forma de cúpula. Algunas veces este lunar sangra. Cualquier lunar que parece nevo Spitz debe ser mostrado al dermatólogo inmediatamente.

Lunares cancerosos – ¿Cuáles son?
Estos lunares son generalmente asimétricos, tienen bordes irregulares, contienen más de un color, pueden causar picazón y su diámetro es de más de 5 milímetros. He aquí una lista de los síntomas que los padres deben buscar, cuando se encuentran con los lunares en el cuerpo de su hijo. Si alguna de las siguientes condiciones se observa en el lunar, consulte a un médico de inmediato:

  • Eche un vistazo al diámetro del lunar. No debería ser más de 5 mm.
  • Debe ser de forma simétrica.
  • Debe tener bordes regulares .
  • El color del topo debe ser el mismo en todas partes.
  • La cima del lunar no debería cambiar.

Se puede evitar los lcancerosos en los niños con la ayuda de algunas medidas preventivas. Una exposición extrema a la luz solar es también una de las razones de desarrollar melanoma. Por lo tanto, asegúrese de cubrir el cuerpo de su hijo por completo cuando sale al sol. El uso de lociones de protección solar es una de las mejores medidas preventivas. El número de casos de melanoma está aumentandose cada día, especialmente en los niños pequeños. Por lo tanto, cualquier lunar sospechoso en la piel del niño no debe ser descuidado y un dermatólogo debe ser consultado lo antes posible.

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