Las fracturas en los niños. Los primeros auxilios, los síntomas y el tratamiento

Las fracturas de un hueso es un daño parcial o completo en el tejido óseo del niño.

¿Se ha fijado alguna vez, con qué frecuencia se caen los niños pequeños? Ellos saltan, dán volteretas dignas de los trapecistas en el circo sin que les ocurran lesiones algunas, lo contrario de un adulto, el cual si se cae, sin duda se puede quebrar algún hueso o recibir una fractura mayor. Estas características se asocian con la estructura del sistema de los huesos de los niños pequeños. Las fracturas en los niños son muy raras, el número total de las fracturas es del 10-15%. El balance óseo humano de un adulto entre las sales y los compuestos orgánicos es de 50 a 50. Las personas mayores tienen una grán cantidad de sales de calcio, por lo que los huesos se pueden qubrar más a menudo. Lo contrario de los niños, que tienen mucha elasticidad en los huesos, los cuales casi son irrompibles.

También los huesos de los niños tienen una grán cantidad de tejido cartílago en las zonas de crecimiento, que también proporcionan a los huesos de los niños la flexibilidad, como una rama joven de un árbol. De aquí, que una fractura en los huesos de los niños a menudo es comparada con las ramas de los árboles rotos.

Los síntomas de las fracturas

Es importante recordar, que una fractura se puede caracterizar por una temperatura corporal elevada (38-39 o C), que puede persistir en el niño de dos a cuatro días.

Las fracturas óseas más fácilmente diagnosticadas son las fracturas abiertas. Las fracturas de los huesos o los fragmentos de los mismos, lastiman la piel del niño. A través de la herida se pueden observar los huesos y los músculos desgarrados. Se debe tener en cuenta, que en un trauma como este la herida se puede infectar, y el niño puede desarrollar una inflamación dentro del hueso.

Los síntomas de las fracturas en los niños

  • Poca movilidad de las extremidades y su forma no natural.
  • Extremidades de color azul.
  • Hinchado de la zona de la fractura
  • Un dolor intolerable en el lugar de la lesión
  • Palpación del hueso

Con la primera sospecha de una fractura, es necesario ver a un especialista (a un cirujano ortopédico o a un traumatólogo), y confirmar la fractura sólo se puede con una radiografía de la zona dañada.

Si una fractura no se diagnostica en el momento en el que el niño se ha dañado el hueso, al cabo del tiempo puede haber una pérdida parcial de la funcionalidad del hueso, de su flexión y del desplazamiento, por lo que es más seguro que necesite una cirugía.

Los primeros auxilios para las fracturas en los niños

Si sospecha de un hueso roto en su niño, debe llamar inmediatamente a una ambulancia, y mientras tanto, usted debe tomar algunas medidas preventivas:

  • Si se produce un dolor fuerte, con el fin de evitar el choque, es necesario dar cualquier analgésico.
  • También se requiere la fijación de un miembro roto para reducir el dolor. Será necesario realizar la inmovilización entre las dos articulaciones.
  • Si la fractura es abierta, el tratamiento de la herida detendrá la hemorragia.

El tratamiento de las fracturas en los niños

El  95% del tratamiento de los casos de las fracturas se realiza con el recubrimiento del yeso, el que limitará el movimiento de la parte afectada. Después de recibir la ayuda médica, al niño le darán de alta para que pueda ir a casa, y sin embargo, será vigilado por un médico residencial.

La hospitalización con una fractura, se realiza raras veces en los siguientes casos:

  • Las fracturas con desplazamiento.
  • Las fracturas de fragmentación
  • Cuando existe una infección del hueso en el lugar de la fractura
  • Si se produce una pérdida fuerte o crítica de la sangre

Por lo general, a los niños dados de alta se les recetan los medicamentos analgésicos, así como los preparados que contienen calcio. Los antibióticos se administran en el caso de una infección.

Las fracturas más comunes son:

  • Una fractura de la clavícula
  • Una fractura del húmero (por una mala caída)
  • Una fractura del radio
  • Una fractura del hueso del muslo (por lo general, por las caídas)
  • Una fractura del pie

Las fracturas en los niños se sanan más rápido que en los adultos. Y mientras más joven sea el niño, menos tiempo tendrá que usar el yeso. Después de retirarlo, tenga en cuenta, que el hueso en este momento es todavía frágil y fácilmente se puede producir una nueva lesión. Por lo tanto, el ejercicio debe ser suave, seleccionado adecuadamente para cada niño en particular. También hay que recordar, que la zona del crecimiento óseo puede estar dañada por la fractura, por lo que debe ver a su niño con un especialista con el fín de evitar la deformación o la curvatura del hueso.

Además, para evitar las lesiones de su hijo, debe realizar conversaciones educativas con él, a fín de explicarle cómo comportarse en la calle, cruzar la carretera, evitar ir a las obras de construcción, para no recibir ningún trauma.

 

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