La inflamación de la articulación sacroilíaca

Las articulaciones sacroilíacas están situadas en la parte inferior de la espalda, en cada lado de la columna vertebral. La junta se conecta al sacro y la cresta ilíaca para formar la parte trasera de la cintura pélvica que soporta la columna vertebral y las caderas. A diferencia del resto de las vértebras de la columna móvil, el sacro sólo puede girar dentro de una circunferencia de 4º 2˝, ya que  sus cinco vértebras se fusionan. El sacro es el hueso de forma triangular ubicado debajo de la columna lumbar. La articulación sacroilíaca es una articulación fuerte que mantiene el sacro y los huesos ilíacos, junto con los ligamentos fibrosos fuertes. Sin embargo, estas articulaciones no tienen la capacidad para soportar todo el peso de la parte superior del cuerpo con sus actividades durante el día. La constante  torsión y compresión, por la realización de actividades, pone una gran cantidad de estrés en las articulaciones sacroilíacas, lo que lleva al desgaste del cartílago de las articulaciones y en última instancia conduce a la inflamación. En la jerga médica, esta inflamación se conoce con los siguientes términos: el síndrome de disfunción de la articulación sacroilíaca, dolor en las articulaciones sacroilíacas, cepa de la articulación sacroilíaca.

La inflamación de la articulación sacroilíaca

Causas
Hay una variedad de causas que conducen al dolor y la inflamación de la articulación sacroilíaca, la más común es el desarrollo de la osteoartritis, una forma de artritis degenerativa. El daño en el cartílago, que funciona como un amortiguador entre los huesos, conduce a la fricción y el desgaste de los huesos. Otras formas de artritis, tales como, artritis reumatoide, espondilitis, gota, etc. también pueden causar el síndrome de la articulación sacroilíaca. La tensión de la articulación sacroilíaca a veces puede ser el resultado de un accidente o lesión, causada por el impacto repentino de la columna vertebral, la cadera o la pelvis. Las fracturas, el estrés crónico, el desequilibrio muscular, cambios hormonales o dislocaciones son otras causas. El embarazo es visto como una causa frecuente de disfunción de la articulación sacroilíaca. Los cambios hormonales en el cuerpo de la mujer embarazada relajan todos los tejidos conectivos, para facilitar la capacidad de estiramiento de la pelvis  para permitir el nacimiento. El relajamiento de los ligamentos en la articulación sacroilíaca, junto con el peso adicional y la alteración de los patrones de caminar, ejercen una tensión excesiva en las articulaciones. La mala postura también está asociada con esta condición.

Los síntomas
Uno de los signos más comunes de la inflamación de la articulación sacroilíaca es un dolor insoportable, descrito por algunos como un dolor punzante, el tiro en la espalda baja o en la espalda de las caderas, que o bien se desplaza hacia arriba, o hacia abajo a las piernas. La rigidez es otro de los síntomas experimentados, especialmente después de un período  del movimiento restringido de la cadera, como después de viajes largos en coche, los periodos de estar sentado, cuando se despiertan en la mañana, dando vueltas en la cama, etc.  Dolor en la espalda baja, en las caderas, y los muslos después de un período de cierta actividad, como la actividad sexual o una caminata larga, es también un síntoma de dolor en las articulaciones sacroilíacas.

Diagnóstico
A menudo es confuso para un individuo determinar la ubicación exacta del dolor, sin embargo, las modernas pruebas de diagnóstico ayudan a determinar la ubicación, y también juegan un papel en su tratamiento. Después de un examen físico y estudio de la historia de otros problemas médicos, la mayoría de los médicos recomiendan rayos X, tomografía axial computarizada (TAC / TAC) o una resonancia magnética (MRI) de la pelvis, las caderas o la columna lumbar para identificar fracturas, anormalidades óseas o tumores y tejidos blandos como músculos y ligamentos.

Tratamiento
El tratamiento incluye la terapia y los medicamentos. La fisioterapia ayuda a estabilizar la columna vertebral, relajar los músculos y los nervios  estresados  que rodean las articulaciones. Se realiza mediante la identificación y activación de los puntos localizados, y el uso de las técnicas de compresión y estiramiento para aliviar el dolor. Un cinturón sacroilíaco es también parte de la terapia física: se envuelve alrededor de las caderas para ayudar a estabilizar las articulaciones y evitar que reciban golpes en el desempeño de cualquier actividad. Un fisioterapeuta puede sugerir ejercicios específicos para el dolor de la articulación sacroilíaca que ayudará a aliviar el dolor. Los medicamentos incluyen tanto los esteroides, así como  los anti-inflamatorios no esteroideos (AINES) en inyecciones. Para reducir la inflamación en y alrededor de las articulaciones, las inyecciones de cortisona se prescriben a veces. El tratamiento quirúrgico se recomienda en casos extremos. La cirugía implica la fusión de las articulaciones sacroilíacas mediante la eliminación de la superficie del cartílago juntando los huesos con la ayuda de placas y tornillos, hasta que los tejidos conectivos crezcan de nuevo y se fusionen.

Uno debe inmediatamente consultar a un médico o un ortopedista, si se experimenta cualquiera de los síntomas mencionados anteriormente. La disfunción de la articulación sacroilíaca no se puede curar completamente, sin embargo, con una buena gestión, que incluye el mantenimiento de un buen peso corporal, dieta saludable, la terapia física y medicamentos, es posible ayudar a aliviar el dolor y llevar una vida normal y saludable.

 

También te podría gustar...

2 Respuestas

  1. Jose repetto dice:

    Llevo 2 meses de dolor por inflacion iliaca, abarca ademas toda la pierna izquierda. He tomado antiinflamatorios y fisioterapia. He mejarado un 60% ahora parece estar estancado y no logro mejorar del todo. Si camino mas de 100 merros comienza a doler.mas. o sea dwbo mantenerme quieto. Que deberia hacer? Gracias

  2. victoria meneses morales dice:

    Tengo artrosis generalizada desde los 41 años diagnosticada y ayer fui diagnosticada con artrosis sacroliatico, tengo mucho dolor en la zona lumbar.
    Gracias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *