¿Es la micción frecuente un signo del síndrome premenstrual?

Antes de saltar a alguna conclusión, quieremos dejar muy claro, que la necesidad frecuente de orinar es un síntoma, que es común para una grán cantidad de condiciones médicas, que podrían ir desde algo tan superficial como una infección del tracto urinario, hasta algo tan serio como una lesión de la médula espinal, o tan profundamente arraigada como la enfermedad de Parkinson. En el caso de las mujeres que se quejan de tener que pagar las visitas frecuentes al baño para responder a la llamada de la naturaleza, además de todas las otras posibles causas fisiológicas, ciertas afecciones ginecológicas como la menstruación, la menopausia y el embarazo son algunas de las razones más comunes de orinar con frecuencia. Así que, si ciertas condiciones ginecológicas vienen siendo los agentes causales, la micción frecuente es un signo del síndrome premenstrual. Así que, teniendo en cuenta su incidencia periódica en las mujeres premenopáusicas después de la pubertad, las estadísticas y los estudios de los casos clínicos parecen indicar a una posibilidad positiva. Vamos a echar un vistazo más de cerca a esta cuestión.

¿Existe una conexión entre la micción frecuente y el síndrome premenstrual?

Antes de seguir comentando el síntoma en sí, vamos intentar a entender completamente de la frase El Síndrome Premenstrual, también conocido como la tensión premenstrual. El síndrome premenstrual es un conjunto de los indicios emocionales, conductuales y físicos, que causan una grán incomodidad para el paciente y estos síntomas aparecen alrededor de la última fase del ciclo menstrual, y por lo general, algunos se materializan  10-7 días antes de que comience la menstruación. Estos síntomas generalmente desaparecen con el comienzo de la fase del desprendimiento del útero y el sangrado, que es lo que comúnmente se conoce como el período en el lenguaje común. Por lo tanto, ¿Qué es lo que causa que estos síntomas se manifiesten en el primer lugar? Los factores son muchos, pero todo se reduce a una categoría común de las culpables biológicas, que vienen siendo las hormonas. Durante  la fase lútea del ciclo menstrual, un folículo ovárico crece como una estructura temporal conocida como el cuerpo lúteo, que a su vez produce grandes cantidades de progesterona y una cantidad relativamente pequeña de estrógeno.

Ahora, un repentino aumento en los niveles de estas hormonas sexuales femeninas en el cuerpo, afecta a una grán cantidad de otras hormonas, especialmente las que son conocidas como los neurotransmisores. Las principales entre las que destacan son la serotonina y las endorfinas beta. Los neuroquímicos no son más que los neurotransmisores químicos, que regulan los estados de ánimo, del comportamiento y de las emociones. Incluso inclinar un poco la balanza de estos transmisores químicos interfiere con el comportamiento normal del estado de ánimo de las emociones y del ritmo. Ahora bién, este cambio hormonal es el responsable de desencadenar los síntomas físicos del síndrome premenstrual, tales como el hinchado, la sensibilidad en los senos, los calambres y el aumento de la frecuencia de la micción. Por lo tanto, la necesidad frecuente de orinar puede ser un signo posible del síndrome premenstrual. Sin embargo, no es tan común como el hinchado, la sensibilidad en los senos, el dolor de la cabeza, la fatiga, el estreñimiento, los calambres abdominales, el dolor muscular y la cíclica del acné,  pero muchas mujeres sufren de diversas combinaciones de estos terribles malestares físicos de la pre-menstruación.

Esto nos lleva a otra de las preocupaciones: – ¿qué otras cosas podrían provocar la necesidad frecuente de orinar en las mujeres? Bueno, para empezar la ITU (la infección del tracto urinario) es la sospechosa más común, seguida de cerca por la posibilidad de un embarazo (es decir, en las mujeres que se encuentran en su primera etapa de reproducción). Otras causas de la micción frecuente en las mujeres pueden incluir la incontinencia urinaria, la aparición de la menopausia, las lesiones nerviosas, la debilidad de los músculos de la vejiga, lesiones o enfermedades de la médula espinal, así como de cualquier otra parte del sistema nervioso central, la diabetes, el consumo de demasiada cafeína, la que actúa como un diurético.

Muchas mujeres no se dán cuenta de su susceptibilidad a contraer las infecciones de las bacterias (por ejemplo, la E. coli o el estafilococo) o la fúngica (como la Candida, especialmente de la zona urogenital), la que aumenta durante los 3-7 días del período menstrual. Esto sólo hace aún más importante mantener una higiene estricta, especialmente cuando se usan las instalaciones comunes, cuando se está menstruando. Por lo tanto, si usted estaá experimentando los impulsosfrecuentes de correr al baño mientras está menstruando, descartelo como un acompañamiento de su desprendimiento mensual y mantengase alerta de los signos de su cuerpo.

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