¿Es la esquizofrenia hereditaria?

La esquizofrenia es una grave enfermedad mental que abarca una variedad de síntomas para diagnosticar este trastorno. Una persona que se ha visto afectada por la esquizofrenia deja de funcionar normalmente debido a los efectos sobre el cerebro. Por lo tanto, las capacidades físicas y emocionales de una persona se alteran y su comportamiento se vuelve anormal. Si bien algunas personas son capaces de superar estas discapacidades con ayuda de la terapia y la medicación, para algunos es un largo camino hacia la recuperación, con la carretera que se caracteriza por diversos síntomas inquietantes. Pero, ¿dónde y cómo esta condición empieza? ¿Qué tiene que ver la genética con el desarrollo de la esquizofrenia? Vamos a ver.

Carácter hereditario de la esquizofrenia

Los estudios han demostrado que una de las causas de la esquizofrenia es su naturaleza hereditaria. Según el Instituto Nacional de Salud Mental (EE.UU.), el 10% de las personas tienen un padecimiento familiar de esquizofrenia de primer grado, es decir, su padre o su hermano, son propensos a desarrollar esta condición. Incluso aquellos que tienen un padecimiento familiar de esquizofrenia de segundo grado, es decir, su tía / tío, su primo o su abuelo, también tienen un riesgo mayor de desarrollar esta afección. En resumen, si alguien de la familia tiene esquizofrenia, es probable que los miembros cercanos de la familia están en un riesgo más alto (casi el 10%) de desarrollar esta enfermedad mental. Los que tienen un gemelo idéntico tienen un 45%-60% de desarrollar esquizofrenia. Además, el mal funcionamiento del gen que está relacionado con la función cerebral saludable también puede resultar en el desarrollo de este trastorno.

Si bien el grado de susceptibilidad puede variar, las posibilidades existen, no obstante. Sin embargo, es importante señalar que el gen que causa la esquizofrenia rara vez funciona por sí solo para inducir esta condición. Al ser expuesto a otros factores ambientales o desencadenantes, la susceptibilidad a desarrollar esta condición se aumenta. La exposición prolongada de una persona a una situación mentalmente perturbadora puede ser una de las causas de la esquizofrenia.

  • El estrés prolongado puede conducir al desarrollo de los síntomas de la esquizofrenia. Esto significa que, si bien algunas personas pueden ser capaces de manejar el estrés, las que están genéticamente predispuestas a desarrollar la esquizofrenia pueden ser fácilmente afectadas. Por ejemplo, si durante la infancia un niño ha sido severamente abusado, es probable que el estrés cause la esquizofrenia, más aún, si se trata de una predisposición genética a la enfermedad.
  • El uso de drogas como la marihuana o el consumo continuo de alcohol, también son responsables de los síntomas asociados con la esquizofrenia, como alucinaciones y delirios.
  • Una lesión cerebral puede poner uno en el riesgo de desarrollar la esquizofrenia.
  • Vivir en la negación o constantemente evitar problemas en la vida también pueden desencadenar este trastorno mental.

Hay una creencia común de que no existe un vínculo entre las condiciones biológicas y psicológicas, y también ha habido un constante debate al respectp de la esquizofrenia. Sin embargo, hay que entender que estos dos factores trabajan juntos en el desencadenamiento de cualquier tipo de enfermedades mentales. Como se ha mencionado anteriormente, si el gen que causa esta enfermedad está presente entre los miembros de una familia, es un poco más fácil para los factores psicológicos causar la esquizofrenia. Por lo tanto, la esquizofrenia no es totalmente hereditaria, pero definitivamente pone a aquellos que tienen familiares que la padecen en mayor riesgo.

Síntomas de la esquizofrenia

Uno de los síntomas de la esquizofrenia es a menudo la psicosis, en la que la persona que sufre de ella pierde el contacto con la realidad y vive en un mundo ilusorio. Los síntomas pueden aparecer en cualquier lugar, a partir de finales de los 20 hasta la edad de 55 años. Sin embargo, ha habido casos en los que los niños pequeños también han desarrollado la esquizofrenia. Aunque los síntomas pueden variar de “zombi” – como el comportamiento de ataques brutales de la rabia, pueden ser clasificados en los siguientes.

  • Alucinaciones: Una persona que es esquizofrénica es probable que experimente alucinaciones de la vista, el oído, el olfato y el tacto. Esto significa que puede estar bajo la creencia de que alguien está hablando con él/ella, guiándolo/la a comportarse de una determinada manera, o puede oler un olor fétido o una hermosa fragancia, o ver visiones de la gente alrededor, que pueden hablar.
  • Delirios: Los esquizofrénicos también sufren de delirios, en los que pueden estar bajo la creencia de que alguien está ahí fuera para atacarlos o hacerles daño. Por otro lado, también pueden tener delirios de grandeza, donde creen que son el centro de todo lo bueno que está sucediendo.

Estos síntomas a menudo conducen a un comportamiento confuso, donde sufren varias reacciones de manera diferente. Esto significa que mientras que un paciente puede ser tranquilo cuando explica lo que cree, otro puede lanzar un ataque de rabia y hacer daño tanto a sí mismo como a quienes que lo rodean. La tasa de suicidios también es alta entre los esquizofrénicos.

Para diagnosticar la esquizofrenia es importante que estos síntomas sean prominentes durante un mínimo de un mes. Si tiene sospechas sobre la posibilidad de la esquizofrenia, un psiquiatra será capaz de confirmar o descartar esta creencia mediante la realización de algunas pruebas. Cuanto más pronto se diagnostique, más fácil será tratarla. También es importante recordar que la presencia del gen que transporta esta condición no puede ser determinada por medio de una prueba de ADN.

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