¿Qué se debe hacer si el niño se muerde las uñas?

Un niño que se roe las uñas, es una imagen muy frecuente, vista en la calle y en el transporte público, etc. Los padres tratan de hacer frente a este mal hábito, pero por ahora sin resultados. No existe una solución única del problema, ni una manera correcta de enseñar a su niño a no morderse las uñas. Sin embargo, esto no significa que usted tenga que permitírselo. La madre debe seleccionar una secuencia correcta de acciones y luego aplicarlas para que este hábito no se convierta en un problema serio.

En primer lugar, es necesario entender por qué sucede esto, cuando el niño se muerde las uñas. Esto puede ser una señal a los padres sobre la posibilidad de las tensiones internas, el estrés o el malestar psicológico. A este fenómeno en la psicología se le conoce como la onicofagia. Y puesto a que existe un problema, entonces existen sus causas, las que veremos a continuación.

¿Por qué el niño se come las uñas?

  • El estrés en cualquier nivel, ya sea el comienzo del círculo infantil, el divorcio de los padres, o incluso la pérdida de un juguete favorito. Todo depende de la sensibilidad, de la ansiedad y de la vulnerabilidad del niño.
  • La emoción y la timidez, que se producen en las situaciones particulares.
  • A menudo los niños se muerden las uñas mientras vén la televisión, y esto significa, que al mirar alguna escena violenta, una historia brutal, las noticias de los acontecimientos aterradores y otros programas de televisión negativos, experimentan la ansiedad y el estrés.
  • Si estamos hablando de los niños muy pequeños, entonces se puede deber al reflejo de la succión, la causa puede estar en la retirada temprana de la lactancia materna o de los chupetes.

¿Cómo quitarle a un niño la costumbre de morderse las uñas?

Si los padres ya saben por qué el niño se muerde las uñas, entonces se puede proceder a la siguiente etapa para hacer frente a este problema. Sea paciente con él. No le grite y no lo humille, ni le exija de forma violenta los resultados adecuados que nunca logrará. Hay que buscar los métodos más sensibles de ayudar a un niño a hacer frente a este molesto hábito.

Las posibles opciones a tener en cuenta en este caso.

  • Si la razón se encuentra en la tensión, experimentada a consecuencia de algún problema en la familia, primero tiene que ayudar a su hijo a lidiar con esos problemas, enseñarle que hay ciertas cosas que hay que aceptar (como por ejemplo la muerte de algún miembro de la familia o la pérdida de una mascota). Es posible que necesite la ayuda profesional.
  • Si un niño se muerde las uñas a causa de tener vergüenza de algo, entonces usted necesita enseñarle a tener confianza en sí mismo y a no tener miedo de enfrentarse a los problemas. En este caso, podrá ayudar la participación del niño en algunas actividades pequeñas, donde no haya participantes.
  • Si es a causa de ver la televisión, entonces usted tiene que ofrecerle al niño unos dibujos animados y otras películas que no tengan agresión ni emociones negativas, como unos programas buenos e informativos sobre los animales y los viajes.
  • Si al niño le han ofendido, y piensa en esto todo el tiempo, es importante ayudarle a entender, quién es el culpable de conflicto, y sugerirle cómo superarlo. Y también aprender a lidiar con la ira de otra manera diferente, por ejemplo, golpear una almohada u otro objeto suave.
  • Si se trata de un niño aún pequeño, la mejor solución a la hora de que se lleve la mano a la boca, es darle algún objeto suave o un juguete para que lo desarme o apriete sus botones. También funciona bién con los niños pequeños el método de apoyo y aliento, que consiste en alabarlo, cuando retire la mano de la boca.
  • Para las niñas hay otra forma. Se les puede explicar, que las uñas no se vuelven más bellas por el hecho de morderlas, sino lo contrario, que si quiere tener las uñas como las de mamá, entonces tiene que cuidarlas.

Los principales errores en la lucha contra este mal hábito

Ser padres es una grán felicidad y una ciencia compleja, porque no todo el mundo es capaz de actuar por instinto, por lo que a menudo las personas más cercanas, queriendo sólo lo mejor para el niño, aún inconscientemente pueden cometer errores.

  • Cuando la madre, le repite al niño constantemente y a gritos, que no se meta las manos en la boca, por supuesto, el niño vá a llorar, mostrando su irritación, y por lo tanto, se asustará y no sabrá por qué le pelearon. Esto no se puede hacer, ya que el efecto deseado no será logrado, y el problema sólo puede empeorar.
  • Cuando la madre se pone a discutir esta cuestión con terceros en presencia del niño y lo humilla con ello.
  • Cuando los padres embarran las uñas y los dedos de un niño con todo tipo de sabor amargo y sustancias  picantes para romper con este hábito. Pero, por desgracia, este método vá a agravar aún más la situación de morderse las uñas y el mal habito puede volver en cualquier momento, tán pronto como los padres se calmen y dejen de hacer tales manipulaciones.

No importa cual haya sido la razón que llevó al niño a comerse las uñas, es importante que los padres traten esta situación con mucho cuidado y no ejerzan presión psicológica y mucho menos vayan a usar las medidas extremas, las cuales solo emporarán la situación. Si se llevan a cabo las medidas inteligentes, un buén día el niño dejará de comerse las uñas sin que usted mismo se dé cuenta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *