El hipo en los recién nacidos después de la alimentación: ¿qué hacer?

De vez en cuando el hipo en los recién nacidos después de la alimentación causa preocupación entre las madres jóvenes. Pero no se preocupe demasiado por ello. Para los bebés, el hipo y las regurgitaciones después de comer son un fenómeno común. Cabe señalar, que no son síntomas de alguna patología o de alguna enfermedad. Vamos a ver, como es que se presenta el hipo en los bebés y cómo ayudarlos.

¿Por qué los recién nacidos tienen hipo después de la alimentación?

Hay varias causas del hipo en los recién nacidos. Solo hay que mirar de cerca a sus niños en el proceso de comer, la forma en la que comen y lo que comen, pueden ser las principales causas del hipo.

¿Qué es lo que puede provocar el hipo?

  1. Si el niño es amamantado, prestar atención a la forma en que chupa el pezón. Si no lo pulsa ajustado a su perímetro, puede tragar aire junto con la leche, lo que se traduce en el hipo.
  2. El hipo lo puede provocar la alimentación artificial del recién nacido. El agujero de la tetina del biberón con el cual se alimenta el bebé, es demasiado grande y por eso el niño traga aire. Basta con cambiar la tetina y el problema desaparecerá por sí solo.
  3. Se cree, que comer en exceso también puede ser un factor en el desarrollo del hipo. Los niños con un buen apetito a veces de manera inadvertida llenan en exceso su estómago, como resultado se comienza a ejercer presión sobre el diafragma, haciendo que el hipo aparezca. Comprobar si el niño come en exceso es muy fácil, sólo tiene que quitarle el pecho o el biberón antes de terminar de alimentarlo y observar su comportamiento. Si no llora y se tranquiliza, significa que el niño ya quedo complacido y no es necesario seguir con la alimentación.
  4. El inchado del abdomen es también a menudo la causa del hipo en el bebé. En este caso, el mecanismo de la aparición del hipo es el mismo, que en el de comer en exceso. Las paredes del estómago ejercen presión sobre el diafragma, haciendo que el hipo se desarrolle. Inspeccione el estómago de su bebé para determinar la presencia de hinchado. Si no vé algo sospechoso, puede significar que el hipo es causado por otra razón.

Otras causas del hipo en los recién nacidos

A veces sucede, que el niño come adecuadamente, no come en exceso, el agujero de la tetina del biberón tiene el tamaño correcto, y de todas formas el hipo aun se mantiene. ¿Qué puede significar esto? Hay razones para que el hipo prevalezca que no están asociadas con la alimentación, echémosle un vistazo:

  • La hipotermia. La termorregulación y la transferencia de calor en los recién nacidos todavía está en la fase de formación, por eso el niño puede sobrecalentarse rápidamente y refrescarse muy fácilmente. Es importante vigilar de cerca la temperatura del bebé y vestirlo de acuerdo a esta. Si los niños se sienten cómodos y cálidos, el hipo dejará de molestarles.
  • La excitación nerviosa. Asustar al bebé es muy fácil, tan solo un sonido agudo, una luz brillante o la presencia de extraños pueden asustarle, provocando una excitación nerviosa, la que a su vez puede causar una contracción del diafragma.

El hipo en el recién nacido después de la alimentación ¿Cómo ayudarle?

Si el recién nacido tiene hipo, en primer lugar se debe tratar de aliviar su condición, y después buscar la posible causa la que provocó el hipo. En primer lugar, tome al bebé en sus brazos. Después de la alimentación los niños pequeños necesitan estar un tiempo en la posición vertical, esta postura ayuda a la salida de aire desde el estómago del bebé. También esta posición ayudará a los niños a deshacerse del hipo durante unos pocos minutos. Si el niño se refrió, se hace necesario ponerlo en un lugar cálido y tomar las medidas pertinentes. Cuando está excitado o asustado, tranquilícelo.

Si todas las medidas anteriores se han tomado bién, y el hipo del bebé después de la alimentación continua, se debe acudir al médico de inmediato. Debe prestar una grán atención en el caso de que el hipo en el recién nacido sea duradero y le cause molestias. Tales síntomas pueden hablar de una enfermedad intestinal potencial, o el inicio de la neumonía. En estos casos se debe acudir a la ayuda médica profesional. Tán sólo el médico podrá realizar un diagnostico y un tratamiento correcto.

 

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