La dislocación en el niño. Los primeros auxilios para la luxación

Las dislocaciones en los niños son bastante comunes. Los niños pequeños tienden a llevar un estilo de vida muy activo, saltar, correr, caer, etc… Y naturalmente, el niño se puede lesionar el hombro, la cadera o el codo en cualquier momento: en casa, en el jardín o en el patio de recreo. Un incidente de este tipo es difícil que se quede imperceptible, ya que el chiquillo alertará a todo el vecindario con sus gritos.

Lo primero que usted tiene que hacer, es tranquilizar a su pequeño. Después trate de comprender el tipo de la lesión. Muy a menudo, en niños ocurren esguinces o luxaciones. Las fracturas son muy raras, porque el cuerpo de los niños aun pesa muy poco y los huesos del esqueleto son flexibles, lo que impide que un niño tenga una lesión mayor.

¿Cómo reconocer la dislocación en los niños?

Examine muy cuidadosamente la lesión. Si el pie del pequeño toma una posición poco natural, y su movimiento está limitado, es muy probable que se produjo una luxación. Por lo general, se acompaña de la formación de un hematoma y del hinchado. Tenga en cuenta, que las dislocaciones de las grandes articulaciones (los hombros, las caderas, las rodillas) en niños menores de 3 años no suceden.

Independientemente de la lesión, no trate de restablecer una articulación en el hogar. Esto puede traer más dolor al niño y empeorar la situación. Asegúrese de consultar con un médico lo antes posible.

Los primeros auxilios para la luxación

Antes de llevar al bebé al hospital o a una sala de emergencias, usted todavía tiene que realizar ciertas acciones.

  • Es necesario fijar la articulación. Se debe permanecer en la misma posición en la que quedo al traumatizarse.
  • Coloque al niño en un lugar fresco. Para reducir el dolor ponga sobre la parte lesionada una toalla mojada o un pedazo de hielo envuelto en un paño.
  • Llame a una ambulancia o lleve al niño en el auto a la sala de emergencias. El médico colocará una junta en la posición correcta y elegirá el procedimiento de restauración.

No se preocupe tanto, para restablecerse de una luxación no se necesita mucho tiempo y no causa dolor. Un médico con experiencia pondrá en la articulación afectada una junta en tan sólo unos segundos. El chico ni siquiera tendrá tiempo de tener miedo. Y después de pasar tan sólo 2-3 minutos, ya podrá mover libremente la mano o el pie lesionado.

 

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