La discapacidad auditiva en los niños

Para una existencia más cómoda, el ser humano fué dotado de los cinco sentidos. Estos son la vista, el oído, el tacto, el olfato y el gusto. Pero la visión y la audición se consideran como las funciones más importantes del cuerpo humano, ya que sin estas habilidades la calidad de la vida de una persona se deteriora gravemente, y explorar el mundo en toda su extensión llega a ser casi imposible. El niño, al nacer, no sabe cómo expresar sus sentimientos y emociones, por lo que los sonidos son muy importantes para el bebé. Después de todo, el desarrollo del lenguaje está directamente relacionado con la audición.

Pero, por desgracia, existen casos de nacimientos de los niños sordos y los casos de la pérdida de la audición post-natal a causa de los distintos factores. En este caso, es importante detectar oportunamente la causa de la pérdida de la audición en un niño y tratar de eliminarla tan pronto como sea posible. Si la deficiencia auditiva no puede ser resuelta, es importante ayudar a los pequeños a conocer el mundo de otra forma.

En la medicina, hay dos definiciones de los problemas de la audición, estos son la pérdida de la audición y la sordera.

Con un cierto grado de la pérdida auditiva, la percepción del habla es complicada, pero básicamente es posible. Por lo general, la gente afectada oye cuando se les habla en voz alta. Con este diagnóstico un audífono es de muy buena ayuda.

La sordera es la pérdida total de la audición. Si una persona no reacciona prácticamente a los sonidos y no oye a otras personas, en esta situación, los audífonos son impotentes.

Las enfermedades asociadas con los problemas de la audición, se dividen en los siguientes grupos:

  • La congénita.
  • La hereditaria.
  • La adquirida.

Las razones por las cuales el niño puede perder la audición

El bebé puede oír mal por las siguientes razones:

  • Por los procesos inflamatorios agudos y crónicos en el oído
  • Por una enfermedad infecciosa contraída por la madre durante el embarazo (el herpes, la rubéola, la toxoplasmosis, la gripe en los primeros 3 meses de embarazo)
  • Por las complicaciones de las enfermedades infecciosas (la meningitis, la encefalitis, la escarlatina, la gripe, las paperas, el sarampión)
  • Por el uso de ciertos medicamentos y antibióticos
  • Por la asfixia neonatal o un trauma del nacimiento
  • Por una lesión cerebral traumática
  • Por la prematuridad
  • Por la presencia de las enfermedades hereditarias

Los trastornos de la audición en un niño se pueden presentar a cualquier edad por diferentes razones. Estos trastornos se dividen en dos grupos: los neurosensoriales y los conductivos.

El problema con el oído externo y el oido medio, que consta de la transmisión defectuosa de los sonidos, es un trastorno de la audición conductiva. En este caso, el oído interno está funcionando correctamente. Tales trastornos son tratables.

Las causas típicas de la pérdida de la audición conductiva en los niños

  • El cerumen. Los oídos de los niños son pequeños y el conducto auditivo externo en ellos es bastante estrecho y el cerumen que se secreta, se acumula y forma un corcho que bloquea el acceso del sonido al tímpano. Todo el tratamiento del problema radica en el lavado de los oídos. Pero no haga este procedimiento usted mismo para no dañar el tímpano. Acuda a un médico otorrinolaringólogo.
  • Un cuerpo extraño. A los niños realmente les gusta experimentar con las piezas pequeñas o con los restos de la comida, metiéndolos en la nariz o el oído, bloqueando así el acceso de los sonidos al tímpano. A extraer un objeto del oído le ayudará un médico.
  • El agua. A todos los niños les gustan los procedimientos de baño. Jugar un poco con el agua es un placer, pero a veces, estos juegos terminan con una molestia, como la pérdida de la audición. Las gotas de agua, al caer en el oído interno, causan la inflamación del conducto auditivo.
  • La inflamación del oído medio (Otitis media). Los niños menores de los 3 años de edad, sufren de esta enfermedad muy a menudo. La otitis puede causar la pérdida de la audición, un dolor de oído y una fiebre alta. Esta enfermedad se trata con los antibióticos recetados por su médico.

A diferencia del trastorno conductivo, el trastorno neurosensorial se asocia con los nervios auditivos, que transmiten las señales al cerebro. Por desgracia, este trastorno es irreversible. Para ayudar en este caso se usan los audífonos.

¿Cómo identificar la pérdida de la audición en un niño?

Si su hijo no ha cumplido un año, se puede verificar si tiene algún trastorno de la audición. El niño presentara los siguientes síntomas:

  • Un niño recién nacido, en las primeras semanas de vida, se sorprende con los sonidos fuertes y se tranquiliza al oír la voz de su mamá.
  • A la edad de 1-3 meses, gira la cabeza al oir la voz de su madre, y a los 4 meses reacciona al sonido del juguete.
  • A los 1.5-6 meses reacciona gritando por el ruido repentino.
  • A los 2-4 meses comienza el gorgojeo, el cual es la transición al hablar.
  • En la presencia de los padres, el niño comienza a balbucear más fuerte.
  • A los 8-10 meses, aparecen los sonidos nuevos.

Si usted nota la falta de los signos anteriores, o tiene alguna duda acerca de la audición del niño, póngase en contacto con su médico inmediatamente. Los métodos modernos de diagnóstico permiten identificar los problemas de la audición, incluso en los recién nacidos.

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