La dieta para un corazón agrandado

Agrandamiento del corazón se puede desarrollar debido a los factores como el embarazo, los músculos del corazón débiles (la miocardiopatía), la arritmia, o podría ser un síntoma de una enfermedad cardíaca subyacente, como una enfermedad de las arterias coronarias. Cuando el corazón deja de bombear la cantidad necesaria de la sangre oxigenada se produce un agrandamiento del corazón.

Los síntomas incluyen las palpitaciones rápidas del corazón, la presión arterial alta, la dificultad para respirar, el ritmo cardiaco anormal, el edema, dolor en el pecho y la dificultad para respirar. Puede llevar a tales complicaciones como un soplo en el corazón, a los coágulos de la sangre, a la insuficiencia cardíaca y al paro cardíaco, que puede incluso conducir a una muerte súbita. Las personas con la presión arterial alta, las que han padecido un ataque al corazón, las personas con la enfermedad arterial coronaria o la cardiopatía congénita y las personas con los antecedentes familiares de la cardiopatía están bajo un alto riesgo.

Esta condición puede ser tratada mediante los procedimientos médicos o el uso de ciertos medicamentos. Generalmente, el tratamiento consiste en rectificar la complicación médica subyacente. A continuación verá algunos consejos sobre qué es lo que se puede comer y qué sobre lo que se debe evitar, así como sobre algunos cambios en el estilo de vida que pueden mejorar su condición, si usted padece la cardiomegalia.

Reducir la ingesta del sodio
Limite su consumo diario de 2.000 mg al día. El exceso de sodio en el cuerpo conduce a un edema y causa la retención de los líquidos en las extremidades, así como también puede causar la falta de aliento, hacer que el corazón bombee con más difícultad. Reduzca el consumo de los alimentos salados como las salchichas, el queso, las galletas saladas, los frutos secos salados, los alimentos ahumados o la carne en conserva y los productos cárnicos, y las comidas congeladas las como pizzas y las pastas. Puede incluir en su dieta los alimentos ricos en potasio (los vegetales de hoja verde, las uvas, los tomates, los plátanos) para evitar los efectos nocivos del sodio en la presión arterial alta. Una dieta baja en sodio incluye los alimentos como la carne fresca y las aves de corral, los huevos, la leche, el queso bajo en sodio. Lo mejor es consumir las comidas caseras, lo que reducirá la cantidad de sodio conociendo la cantidad exacta de la sal que ha sido añadida a la comida. En su lugar, utilice los condimentos de hierbas o el limón rallado y las naranja para añadir este sabor especial a sus platos.

Limitar el consumo de las grasas
Utilice las grasas no saturadas y sin colesterol. Se debe evitar estrictamente cualquier alimento que contenga las grasas trans. Las cadenas de la comida rápida utilizan grandes cantidades de grasas trans en sus platos (derivadas de los aceites parcialmente hidrogenados). Se elevan los niveles del colesterol malo y se reducen los niveles del colesterol bueno. Consumir las grasas en exceso provoca como resultado la obesidad, la presión arterial alta y los niveles altos de colesterol. Disminuya su consumo de las grasas utilizando una dieta baja en grasas. Absténgase de comer las patatas fritas, los pasteles, las magdalenas, etc. Busque la etiqueta del bajo contenido graso o sin grasas, cada vez que usted compre cualquier alimento procesado. La leche, el queso, los yogures, las cremas agrias tienen las versiones bajas en grasas o sin grasas. En vez de los fritos, pruebe la versión del mismo plato a la parrilla, al horno o al vapor. Puede ser que tengan un mejor sabor y es sin duda una opción más saludable. Sin embargo, la limitación de su consumo de las grasas no significa la eliminación de las grasas de su dieta por completo. Asegúrese de incluir los alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 y de los ácidos grasos insaturados, como la caballa, el salmón, las aceitunas, las semillas de lino, las nueces, el aceite de canola, el aceite extra virgen de oliva, la soja, por nombrar algunos. Estas grasas son esenciales para el cuerpo, ya que ayudan en la promoción de un sistema cardiovascular saludable. Elija los alimentos bajos en grasas, en proteínas y los alimentos ricos en proteínas grasas. Puede elegir el pollo sin la piel, las claras de huevo, la carne molida sin grasas y la leche descremada en lugar de la carne frita, las costillas de cerdo, los embutidos, la yema de huevo y la leche entera.

Comer los granos integrales, las frutas y las verduras
Usted puede comer las frutas, las verduras y los granos integrales en abundancia. Tienen poca cantidad de sodio y un bajo contenido de grasas, así como un montón de nutrientes y de fibra, la que es importante para un corazón sano. Cuando usted tenga la urgencia de comer, coma unas frutas en lugar de tales artículos como las palomitas de maíz, las magdalenas, los bizcochos o las galletas.

Controlar la diabetes
Las personas diabéticas tienen un riesgo mayor de desarrollar un agrandamiento del corazón. Controle sus niveles de azúcar en la sangre e incluya los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como la cebada, la avena, las legumbres y el salvado.

Reducir el consumo de alcohol
Demasiado alcohol puede elevar la presión arterial y el nivel de las grasas en la sangre (los triglicéridos), lo que aumenta las probabilidades de desarrollar las complicaciones cardíacas. Consuma el alcohol en cantidades moderadas, no más de una bebida al día.

Algunos cambios, como los de dejar de fumar, el ejercicio regular, evitar el exceso de peso y mantener un ciclo de sueño regular también desempeñan un papel vital en la disminución de los peligros planteados por un agrandamiento del corazón. La alteración de su dieta y del estilo de vida realizando ciertas mejoras, puede mejorar la salud del corazón. No es necesario que se prive por completo de los alimentos que le gustan, pero puede moderar su cantidad y mantener una ficha con lo que consume.

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