Cómo prevenir los cálculos amigdalinos

El cepillado, uso de hilo dental, y la limpieza de la lengua diariamente es el primer paso hacia la prevención de los cálculos amigdalinos.

Clínicamente se denomina como tonsilolitos. Las piedras de la amígdala están calcificadas como estructuras que se desarrollan en las amígdalas. Las amígdalas están situadas en la parte posterior de la garganta de una persona. Hay dos amígdalas en el cuerpo humano que se colocan en forma de bolsillo. Las grietas en las amígdalas son lugares donde las piedras se desarrollan. Las bacterias, los materiales alimenticios, mucosas y las células muertas se quedan atrapados en los rincones de las amígdalas y finalmente,  al endurecerse se calcifican y aparecen como piedras blancas. Las piedras de la amígdala ocurren comúnmente en personas que sufren de amigdalitis crónica o frecuentes episodios de inflamación de amígdalas. Como cualquier otra condición médica, éstas afectan el bienestar de los individuos. El mal aliento, dolor de garganta, inflamación de las amígdalas, y la dificultad en la deglución se asocian a esta enfermedad que puede dificultar las actividades cotidianas en gran medida. La siguiente sección de este artículo se refiere a las medidas para prevenir piedras de la amígdala que se desarrolle en la cavidad oral.

La prevención de los cálculos amigdalinos o tonsilolitos

Es extremadamente importante mantener una buena higiene oral para prevenir la formación de piedras de la amígdala.

Cepillarse los dientes dos veces al día y si es posible, después de cada comida, ayuda en la eliminación de las partículas de alimentos tapados y otros desechos que se acumulan en las grietas de los dientes. Esto también evita el crecimiento de bacterias en la boca, que son responsable de producir mal aliento y se asocian con las piedras de la amígdala.

Generalmente, el cepillado no es suficiente para eliminar la placa depositada en y alrededor de los dientes. Para lograr la completa eliminación de la placa, hay que usar hilo dental a diario o a intervalos regulares.

Después del cepillado, el  raspado de la lengua debe hacerse para eliminar el azufre que producen las bacterias anaerobias que viven por debajo de la superficie de la lengua. Estas bacterias producen compuestos volátiles de azufre, los que se adicionan a los residuos acumulados en las amígdalas, como resultado los tonsilolitos.

Hacer gárgaras cuatro veces al día puede ayudar a mantener la boca libre de bacterias durante todo el día y evitar el mal aliento. Un enjuague bucal sin alcohol y gárgaras de agua salada pueden servir al propósito.

La pasta de dientes y el enjuague bucal oxigenante pueden ayudar a las personas que se han recuperado de piedras de la amígdala.

Aumentar la ingesta de agua es necesario para prevenir piedras de la amígdala, ya que beber agua con frecuencia mantiene la boca húmeda y elimina las partículas de alimentos atrapadas.

El consumo significativo de bebidas con contenido de azúcar como el té, el café y las bebidas gaseosas deben reducirse, ya que contribuyen en el crecimiento de bacterias que pueden causar cálculos amigdalinos.

Las bebidas alcohólicas se debe evitar, en primer lugar, porque no son buenas para la salud general de una persona y en segundo lugar, debido a que causan un exceso de sequedad en la boca que, o bien pueden causar mal aliento o aumentar su severidad en personas que ya sufren de piedras de la amígdala.

Fumar es perjudicial para la salud y puede aumentar las probabilidades de desarrollar enfermedades de la cavidad oral. Por lo tanto, es mejor dejar de fumar para evitar estos peligros y tener un aliento fresco.

No se debe consumir alimentos por lo menos una hora antes de dormir por la noche, ya que las partículas de alimentos pueden quedar atrapados en los rincones de las amígdalas y conducir a las piedras.

Los productos lácteos  aceleran la formación de piedras de la amígdala, ya que tienen un alto contenido de calcio y promueven la formación de mucosidad, estos dos son los principales componentes de estas piedras. Limitar el consumo de leche y productos lácteos es por lo tanto una solución a este problema.

Las personas que son muy susceptibles a las piedras de la amígdala, como los que sufren de amigdalitis, aún pueden desarrollar este problema. Las piedras pequeñas se suelen eliminar con un chorro de agua Waterpik o con un hisopo de algodón. Esto tiene que hacerse con mucho cuidado y con suavidad para no perjudicar a las amígdalas. Un irrigador dental es también una manera segura y fácil de deshacerse de este problema. Además de estos, los médicos prescriben enjuagues bucales específicos que tienen la capacidad de disolver dichas piedras. Cuando ninguno de estos métodos funciona, la eliminación quirúrgica de los cálculos amigdalinos se hace necesaria. Consultar con un médico es necesario para adoptar alguna de estas medidas preventivas, las que reducen en gran medida las posibilidades de formación de piedra en las amígdalas.

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1 respuesta

  1. Doralys cambero dice:

    Cual es el remedio casero?

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