¿Cómo evitar que los niños corran el riesgo de una descarga eléctrica en el hogar?


Todas las viviendas en la vida moderna están llenas de aparatos eléctricos de diversos tipos. Incluso el apartamento más pequeño puede contar con una docena de enchufes e interruptores. Sin lugar a dudas, sin todos estos aparatos eléctricos la vida no sería tán cómoda, pero vale la pena pensar en la seguridad de su hijo, ya que la electricidad no sólo es buena, sino que también es un grán peligro para la vida y para la salud de todos, pero en especial, para la salud de los mas pequeños.

Sin duda, los padres son los responsables de explicarle al niño, que las conexiones eléctricas de los equipos no se pueden tocar y que con el interruptor no se juega. Pero debido a su edad, la sensación del miedo en el niño todavía le falta, pero la curiosidad le sobra. Por lo tanto, sin duda sería bueno pensar en proteger a su niño a la hora de hacer una instalación de un equipo, para que el acceso a la misma sea sólo para los adultos. En los puntos de venta ya están disponibles los protectores especiales para evitar que los niños se dañen al tocar algún componente eléctrico energizado.

Vamos a echar un vistazo más de cerca al uso de la seguridad eléctrica en el hogar. La siguiente guía le ayudará a evitar una situación desagradable:

  1. Los dispositivos de localización no deben estar disponibles para el niño.
  2. Los tubos de iluminación necesitan una protección especial.
  3. El enchufe en el baño debe estar protegido contra la humedad.
  4. Se debe instalar un dispositivo de desconexión de la energía de emergencia para todo el apartamento.

Los métodos anteriores, a veces aumentan la seguridad del bebé, pero por desgracia, a veces estas medidas tampoco ayudan, y de todos modos los niños pueden recibir una descarga eléctrica.

Los síntomas del shock

  1. Las quemaduras son las lesiones más comunes que provocan los síntomas del shock en una persona. Los niños pequeños pueden tocar los cables pelados con la mano, o incluso peor, metérselos en la boca. Como resultado, pueden sufrir una descarga eléctrica, que a veces puede ser fatal para el niño, además se pueden producir quemaduras en la piel y en la membrana mucosa de la boca. Tales traumas pueden afectar posteriormente la aparición de los dientes, afectar a las encías y a las mandíbulas.
  2. Mientras que una quemadura se puede ver de inmediato, hay otras lesiones que no son visibles externamente. Dependiendo de la fuerza de la descarga, es probable que se dañen uno o varios órganos internos del niño, lo que conduce además a su deformación y la alteración del funcionamiento correcto.
  3. Una descarga de la corriente eléctrica puede causar un paro cardíaco. Esto puede ir acompañado de la desaparición del pulso, de un paro respiratorio, y del efecto instantáneo cuando la piel del niño se vuelve pálida.
  4. Los calambres severos (casi convulsiones), también indican que el niño sufrió de una descarga eléctrica.
  5. El fuerte choque doloroso, por regla general, provoca los desmayos.

Los primeros auxilios para un niño que ha recibido una descarga eléctrica

En primer lugar, el niño debe estar aislado de la fuente de electricidad. ¡IMPORTANTE! Si el niño está en contacto directo con la electricidad, en cualquier forma, no agarre sus manos, ya que servirán de un conductor de la corriente eléctrica y usted inmediatamente se puede convertir en víctima también. De ayuda puede servir cualquier objeto de madera (escoba, palo, etc.), para alejar a la víctima de la fuente de la energía peligrosa. Si tiene alguna protección, como guantes de goma, úselos para tirar del niño. Pero dependiendo de la situación, se debe actuar de forma rápida y apagar o desconectar la electricidad en la casa.

Después de que logre separar al niño de la fuente eléctrica, llame a una ambulancia inmediatamente. Mientras tanto, si se notan los síntomas de un paro cardíaco, comience inmediatamente el masaje cardíaco y la respiración artificial.

Si el niño esta inconsciente, colóquelo en una posición horizontal y dóblele las rodillas hacia un lado. No se olvide que ahora el niño tiene la necesidad de oxígeno, y por lo tanto, abra todas las ventanas y las rejillas de ventilación de la habitación.

Si el niño está consciente, pero muy asustado, trate de calmarlo hasta la llegada de los médicos.

 

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