Vómitos en proyectil en niños


Vómitos en proyectil en niños

La mayoría de nosotros está familiarizada con el hecho de que los bebés regurgitan o vomitan después de las comidas. Esto es muy común en los bebés y los padres no se preocupan por ello, aunque es incómodo y molesto para ellos. Sin embargo, en algunos niños, los vómitos podrían ser una causa de preocupación. Por ejemplo, el vómito en proyectil en niños puede ser peligroso, ya que puede indicar una condición médica grave. Los padres deben tener una idea básica acerca de los diferentes tipos de vómitos en los niños, con el fin de diferenciar entre ellos e identificar el vómito en proyectil.

Vómitos en niños

Como se mencionó anteriormente, los vómitos pueden ser de tres tipos, en lo que se refiere a los lactantes. Incluyen reflujos gastroesofágicos, insuficiencia y vómitos en proyectil. El primer tipo se denomina reflujo, y se produce cuando la válvula que controla la entrada de los alimentos desde el esófago hasta el estómago se abre y permite que el contenido del estómago entre en el esófago y salga a través de la boca. Este reflujo es común en los bebés y la mayoría de ellos superan esta condición cuando se convierten en niños pequeños. La insuficiencia es otro tipo común de vómitos en los niños, en la que los bebés vomitan pequeñas cantidades de alimentos ingeridos, justo después de comer. El más grave de los tres tipos es el vómito en proyectil, que es la expulsión violenta de los alimentos consumidos por el bebé.

¿Qué es el vómito en proyectil?

Este tipo de vómitos se caracteriza por una expulsión forzada de los alimentos que también forman cantidades considerables. El vómito se expulsa con mucha fuerza en forma de arco. Es más común en niños, pero puede ocurrir en adultos. Un vómito en proyectil ocasional se considera normal, pero cuando ocurre regularmente, podría ser una indicación de una condición médica grave. Tanto los bebés que consumen la leche materna como los alimentados con biberón son propensos a este tipo de vómitos. Si su bebé muestra los siguientes síntomas junto con vómitos en proyectil persistentes, hay que consultar a un pediatra lo antes posible:

  • La pérdida de peso e irritabilidad
  • La presencia de bilis o sangre en el vómito
  • Síntomas de deshidratación, como sequedad en la boca y debilidad
  • El bebé se ve mal o parece estar con dolor
  • La tos o atragantamiento
  • El hambre después de vomitar
  • Eructos y el estómago hinchado

Causas

Aunque se dice que el reflujo gastroesofágico es una de las causas principales de vómitos en los niños, no es común que un bebé con esta condición desarrolle vómitos en proyectil. La lactancia materna se recomienda para estos recién nacidos. Por lo general, en este caso el tratamiento no se administra porque los bebés superan esta enfermedad con la edad. En algunos niños, la alergia a la leche podría ser una razón para este problema.

Las causas más graves de vómitos en proyectil en niños incluyen la influenza estomacal o gastroenteritis, que es una infección intestinal causada por un virus. Otra condición médica grave asociada con este tipo de vómito en los bebés es estenosis pilórica, que se caracteriza por el engrosamiento del músculo (músculo del píloro) que se encuentra en la sección inferior del estómago, donde se abre hacia el intestino delgado. En tales casos, el músculo del píloro ampliado impide que el alimento del estómago entre en el intestino delgado. Esto provoca el vómito en proyectil justo después de comer o después de varias horas. Los síntomas de esta condición incluyen un llanto constante, renuncia a comer alimentos, aumento de sibilancias, pérdida de peso, deshidratación por vómitos, etc. Los estudios muestran que tres de cada 1000 bebés desarrollan esta condición, que es más frecuente en varones. Por lo general, esta condición se desarrolla de cuatro a seis semanas del nacimiento. Se trata con piloromiotomía, una cirugía realizada para aliviar la obstrucción. En algunos niños, los vómitos explosivos se deben a anormalidades congénitas del tracto intestinal.

Medidas preventivas

Mientras que el vómito en proyectil ocasional no es una causa de preocupación, si es persistente puede causar deshidratación, fiebre, lesiones en el esófago y el estómago, tasa de crecimiento baja y, a veces, la neumonía también. Por lo tanto, es necesario llevar a su bebé al pediatra lo antes posible. Si el médico descarta la posibilidad de una causa subyacente grave, puede intentar las siguientes medidas para prevenir los vómitos.

  • Alimentar al bebé con pequeñas cantidades de comida, pero aumentar la frecuencia de la alimentación.
  • El bebé debe estar en posición vertical mientras se alimenta y por lo menos veinte minutos después de la alimentación.
  • Acaricie suavemente la espalda del bebé mientras se alimenta, para que eructe. Esto reduce la presión gástrica en el estómago, la que puede causar vómitos.
  • Minimice los movimientos vigorosos del bebé después de alimentarlo y eleve la cabecera de la cama del bebé a los 30 grados.

El vómito en proyectil en niños debe ser controlado cuidadosamente y no debe dejarse sin tratar. En caso de que su bebé desarrolle esta condición, es aconsejable consultar a un pediatra de inmediato.

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