La pérdida de apetito y las náuseas


La pérdida de apetito y las náuseas

La pérdida de apetito y las náuseas són los síntomas comunes de los trastornos del sistema digestivo. Cuando una persona haya perdido el apetito, le falte el impulso para comer y el consumo diario de alimentos disminuye drásticamente. En este caso, cuando una persona trata de comer, tiene vómitos frecuentes y se produce la expulsión de los alimentos no digeridos. El cuerpo es incapaz de digerir los alimentos y por lo tanto, se interrumpe el funcionamiento normal del cuerpo.

La pérdida de apetito y las náuseas posteriores, suelen ser más pronunciadas después de comer y el sistema digestivo de la persona es incapaz de digerir correctamente los alimentos. Mientras que una pérdida temporal del apetito es una oportunidad para echar un vistazo a los hábitos alimenticios y la salud personal de una persona, la pérdida de apetito continua, puede ser un motivo de grán preocupación.

Los síntomas
La pérdida de apetito y la debilidad ván de la mano. Si una persona no está recibiendo la cantidad adecuada de los alimentos nutritivos, los síntomas de la debilidad se harán evidentes en el rostro de la persona y su cuerpo. Una persona que tiene la pérdida de apetito, experimenta la fatiga, que se debe a la carencia de los minerales que no són suministrados al cuerpo. De hecho, la pérdida de apetito y la fatiga están directamente relacionadas.

La persona se siente extremadamente cansada, incluso sin realizar demasiado trabajo mental o físico. Muchas personas, que tienen una pérdida de apetito pueden también experimentar las náuseas y pueden sentir una urgencia de vomitar, aunque el impulso no suele dar lugar a los vómitos en la mayoría de los casos. A menudo, algunos trastornos de estómago, són una causa importante de la pérdida de apetito y de las náuseas después de comer, que són experimentados por muchas personas.

Las causas
La pérdida del apetito se debe a varios factores, que incluyen las condiciones médicas, como la tiroides hiperactiva o baja y las enfermedades del estómago, así como los hábitos alimenticios poco saludables, que pueden afectar negativamente el sistema digestivo.

Los medicamentos equivocados
A veces, los fármacos y los medicamentos que tenemos en nuestro cuerpo, pueden causar algunos cambios hormonales y la capacidad del sistema digestivo al disminuir el transporte de los alimentos a los intestinos. Por ejemplo, el fármaco como la eritromicina, obstaculiza la capacidad gustativa y retrasa el transporte de los alimentos a los intestinos.

Las anfetaminas, que se facilitan como ayuda médica para la pérdida de peso, también causa la pérdida de apetito y las náuseas. Los analgésicos y los anti-artritis, que són casi una rutina para muchas personas, también pueden irritar el revestimiento interno del estómago y causar una repulsión a los alimentos. En muchos casos el consumo de los digitálicos (utilizados en los medicamentos para el corazón) y los diuréticos (utilizados en la retención de los líquidos y para la presión arterial alta), provocan que el deseo de la persona para comer disminuya en mayor medida.

La anorexia nerviosa
La anorexia nerviosa es un trastorno grave, que afecta generalmente a las generaciones más jóvenes (a las chicas jóvenes en la mayoría). Básicamente, la anorexia nerviosa es una enfermedad psiquiátrica y se caracteriza por la obsesión de hambre y ayuno, en lugar de consumir la cantidad adecuada de los alimentos. Una chica anoréxica desarrolla una percepción equivocada de su peso y siempre sigue una dieta, que tiene como objetivo bajar de peso. Los largos períodos de anorexia, pueden causar una pérdida grave de apetito y las náuseas.

El envejecimiento
Las deficiencias nutricionales pueden conducir a la pérdida de apetito en las personas mayores. Con el proceso de envejecimiento, especialmente entre las personas mayores, viene una deficiencia de los minerales esenciales, como el calcio y el zinc en el cuerpo, que aumenta el riesgo de varias enfermedades. La falta de zinc en el cuerpo amortigua la capacidad de las papilas gustativas para probar la comida. Esto lleva a la pérdida de apetito en los hombres mayores.

El estrés y la depresión
Una de las causas principales de la pérdida de apetito es el estrés y el ritmo rápido del estilo de vida de hoy. La carga de trabajo, las presiones académicas, los problemas emocionales, etc, todo esto conduce a las complicaciones en el estómago. Después de todo, nadie siente deseos de comer estando molesto, asustado o durante una depresión. La pérdida de apetito a causa del estrés es más común entre la gente y la reducción del consumo de los alimentos disminuye mucho los niveles de energía del cuerpo. El cuerpo permanece desnutrido y conduce a diversos factores de riesgo de otras enfermedades. En situaciones de estrés y ansiedad, una persona puede empezar a comer en exceso, lo que también puede causar las náuseas y es tan peligroso, como la pérdida de apetito.

El tratamiento
La pérdida de apetito y las náuseas, pueden ser tratadas mediante la eliminación de los factores de riesgo, que desencadenan estos problemas. Es necesario estar alerta y ser consciente de mantener los hábitos alimenticios saludables. Existen muchos remedios caseros para las náuseas, que se pueden elegir para deshacerse de la sensación de mareo y de las náuseas. Usted también puede seguir estos consejos:

  • Comer en raciones más pequeñas repartidas a lo largo del día. Comer menos y comer a menudo ayuda a mantener el apetito.
  • El estrés, como ya se ha mencionado anteriormente, nos empuja a comer más de nuestra capacidad normal, lo que interfiere en el apetito sano.
  • El consumo de los alimentos ricos en proteínas, ayuda a mejorar el apetito.
  • Procure mantener a mano algún bocadillo, como parte de las raciones pequeñas y coma cuando tenga hambre. No espere a estar muy hambriento y luego comer en abundancia.
  • Muchas personas habitualmente beben agua durante la comida, lo que conduce a una sensación de plenitud, incluso antes de que la comida haya terminado. Es mejor beber líquidos varias veces entre las comidas.

Siguiendo un estilo de vida saludable, que incluya los ejercicios regulares y beber grandes cantidades de agua al día, es esencial para deshacerse de las infecciones del estómago, que pueden causar la pérdida del apetito. Además de esto, también será necesario consumir alimentos saludables, para evitar el riesgo de la pérdida de apetito, así como la intoxicación alimentaria, que también puede conducir a otros trastornos estomacales. Por otra parte, el cuidado de nuestra salud emocional, que suele provocar la pérdida de apetito, nos puede ayudar a deshacernos de las náuseas. La supervisión de un médico siempre es aconsejable, para un curso de tratamiento adecuado. Un médico le hará una revisión corporal adecuada (si esta será necesaria) y encontrará la causa de la indisposición.

Sin duda, la pérdida de apetito es una desgracia. El tiempo que le precede al vómito, a menudo, es bastante frustrante y molesto. Sin embargo, la pérdida de apetito y las náuseas, pueden ser tratadas con eficacia siguiendo las instrucciones mencionadas.

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