Los primeros síntomas de la insuficiencia hepática.


Los primeros síntomas de la insuficiencia hepática.

La insuficiencia hepática se produce, cuando el hígado pierde su capacidad de funcionar adecuadamente. Esta es una enfermedad progresiva, que causa un daño severo al hígado. Pueden pasar meses o incluso años, para que la insuficiencia hepática se desarrolle. A medida, que el hígado es un órgano multitarea, que tiene una serie de funciones, como la digestión de los alimentos, la eliminación de las sustancias tóxicas de la sangre y la producción de las proteínas importantes, también es responsable de la producción de la bilis, un compuesto alcalino que ayuda a digerir la comida.

La insuficiencia hepática puede ser de dos tipos: la aguda y la crónica. En la insuficiencia hepática aguda, las funciones hepáticas se deterioran rápidamente. La caída de la función hepática se caracteriza por la confusión, la coma y el estupor. En la insuficiencia hepática crónica, el deterioro de las funciones del hígado ocurren lentamente, durante algún período de tiempo. Algunos de los primeros síntomas de esta insuficiencia hepática se analizan a continuación:

Los primeros signos de la insuficiencia hepática

Los primeros síntomas de la insuficiencia hepática crónica, són similares a los que ocurren en otras condiciones médicas. Por lo tanto, el diagnóstico de la insuficiencia hepática en las etapas iniciales de desarrollo, puede ser difícil. En algunos casos, la persona puede no presentar los síntomas tempranos. A menudo, los síntomas aparecen, cuando el hígado está considerablemente dañado. Las personas que padecen este síntoma, pueden tener trastornos de la alimentación, lo que puede provocar la pérdida rápida de peso, orinar con frecuencia y el consumo excesivo de agua. La disminución del consumo de los alimentos, puede conducir a la debilidad severa y a la anemia. En general, los síntomas más comunes del problema del hígado, que puede producirse inicialmente, són los siguientes:

Los cambios del color de la piel 
En las etapas iniciales de la insuficiencia hepática, los síntomas pueden manifestarse en forma de cambios anormales del color de la piel. La aparición de la insuficiencia hepática, puede provocar que el color de la piel se vuelva ligeramente amarilla. Esto se debe a la acumulación excesiva de la bilirrubina de color amarillo en la piel. Como todos sabemos, la bilirrubina es el producto del metabolismo de las células rojas de la sangre. El trabajo principal del hígado, es procesar la bilirrubina, el exceso de la cuál se elimina a través de la materia fecal y la orina. Sin embargo, cuando la función hepática comienza a disminuir lentamente, la concentración de la bilirrubina en la sangre y posteriormente del pigmento, comienza a acumularse debajo de la piel, dándole un color amarillento.

El dolor abdominal
Cualquiera que sea la razón de la insuficiencia hepática, el cuerpo puede responder inicialmente con un dolor abdominal. Esto puede deberse a que el hígado haya aumentado anormalmente de tamaño. La gravedad del malestar abdominal, variará dependiendo del tamaño del hígado hinchado. Sin embargo, es poco probable que la ampliación del hígado no cause ningún dolor abdominal. Debido a la ampliación del hígado, la zona abdominal, especialmente por debajo de las costillas, aparecerá hinchada.

Los picores de la piel
Cuando la función hepática disminuye, no esperamos que la piel se mantenga sana. Los picores de la piel, a pesar de las señales de erupción, pueden indicar la presencia de los problemas hepáticos. Por lo tanto, cuando surge un picor persistente, la piel exterior parece normal. Se puede decir, que la salud de la piel pasa a un segundo plano con la función hepática deficiente.

El cansancio crónico
La fatiga crónica se desarrolla con la aparición de los daños en el hígado. La gente que se queja de esta sensación del cansancio persistente, debe consultar con un médico para obtener un diagnóstico más profundo. Sentír un cansancio permanente podría indicar, que se ha iniciado un deterioro progresivo del hígado. Como la salud del hígado disminuye lentamente, el cuerpo tiene dificultades para hacer frente a las actividades diarias, lo que se refleja en los niveles bajos de la energía y prolonga  la fatiga. Una persona parece estar desinteresada y apática cada vez más.

La indigestión
Hablando de los primeros síntomas de la enfermedad hepática, uno simplemente no puede dejar de mencionar los problemas de la digestión. La indigestión es otra preocupación para los pacientes con la insuficiencia hepática. Como el hígado produce la bilis, que ayuda a la digestión, la disfunción hepática puede causar problemas para digerir los alimentos.

La disminución del apetito
Las perturbaciones en el funcionamiento normal del hígado también pueden disminuir el deseo de comer alimentos. De hecho, la falta de apetito es un síntoma común en las personas diagnosticadas con los problemas de hígado. Se considera, que la pérdida de apetito es uno de los primeros signos de la insuficiencia hepática y por lo tanto, no puede ser ignorada.

La micción frecuente
Aunque, la micción frecuente se ha vinculado a la diabetes, también puede ser uno de los primeros síntomas de la insuficiencia hepática. La necesidad frecuente de orinar es algo, que bién podría apuntar a una insuficiencia hepática. Además, el color de la orina no parece normal o es más oscura de lo normal.

Las heces de color pálido
Como se ha mencionado, la bilis es un líquido digestivo, fabricado por el hígado, que le dá a las heces su color marrón claro. Sin embargo, los problemas del hígado pueden limitar la producción de la bilis, causando un cambio en el color de las heces. La materia fecal se oscurece a causa de la bilis.

Los síntomas de la insuficiencia hepática en estadio avanzado
Como el daño hepático continúa y los síntomas se agravan, es necesaria la atención médica inmediata. Las razones se muestran a continuación:

La ictericia: Esta es una enfermedad del hígado y es el síntoma principal de la insuficiencia hepática. La presencia de la ictericia indica, que existe un problema con el hígado. En esta condición, el color de la piel cambia a amarillo pálido. La parte blanca del ojo también pueden tener una tonalidad amarilla. Cuando el hígado no está funcionando correctamente, a menudo, esto lleva a la ictericia.

Los moretones y el sangrado mayor: Una persona afectada, puede obtener los moretones facilmente  y también sangra con facilidad. La razón principal es la incapacidad del hígado para producir las proteínas esenciales coagulantes.

La confusión o la desorientación mental:  A menudo, este es el resultado de la acumulación de las toxinas en el cuerpo.

Las irregularidades del azúcar en sangre: Esto se debe, a que el hígado es incapaz de ayudar al páncreas con el metabolismo de los hidratos de carbono.

Otros síntomas que se pueden experimentar en la última etapa de la insuficiencia hepática crónica, són la depresión, los temblores musculares e incluso las convulsiones.

Las causas

La insuficiencia hepática crónica, en donde el deterioro de las funciones hepáticas se desarrollan lentamente, puede deberse a una grán cantidad de razones. El consumo excesivo de alcohol, es a menudo considerado, como la principal causa de la insuficiencia hepática crónica. Las infecciones virales, como la hepatitis B y la hepatitis C, causan un daño al hígado y pueden provocar la insuficiencia hepática crónica. Otros factores, que aumentan en grán medida el riesgo de la insuficiencia hepática crónica són: la desnutrición y las enfermedades, como la cirrosis y la hemocromatosis. Las causas de la insuficiencia hepática aguda incluyen la sobredosis del acetaminofén y las reacciones a ciertos medicamentos recetados.

El tratamiento

Las opciones de tratamiento dependen totalmente de la causa. El tratamiento tiene como objetivo rescatar la parte del hígado, que no se ha dañado. El consumo del alcohol debe ser estrictamente evitado, ya que puede dañar más el hígado. En el caso de una insuficiencia hepática aguda, causada por una sobredosis de acetaminofeno, el tratamiento se administra para volver los efectos. Si esto no se puede lograr, se recomienda un trasplante de hígado, si la enfermedad hubiera alcanzado la etapa avanzada. A menudo, este procedimiento favorece el tratamiento de la insuficiencia hepática.

En general, una prueba de la función hepática, es una de las mejores maneras de confirmar, si este órgano de forma triangular, en efecto no funciona correctamente. Basándose en los resultados del examen, el médico obtendrá una idea clara acerca de que el hígado está funcionando correctamente. Con el fín de prevenir la insuficiencia hepática, el alcohol se debe beber con moderación y una persona debe ser inmunizada con la vacuna contra la hepatitis. Una persona también debe mantener una dieta nutritiva y se debe practicar una higiene adecuada, para prevenir las enfermedades.

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