El bajo nivel de las enzimas hepáticas.


El bajo nivel de las enzimas hepáticas.

Las enzimas que están presentes en el hígado, ayudan a acelerar las reacciones químicas dentro del hígado. Estas enzimas no són más que proteínas. Debido a su presencia, el hígado es capaz de realizar una variedad de funciones. El hígado es un órgano vital que ayuda en la purificación de la sangre, la desintoxicación, la digestión, la excreción y el metabolismo. Una cantidad insuficiente de enzimas hepáticas, es un signo de daño hepático o de las células  del hígado dañadas, que pueden afectar seriamente a la función del hígado y el estado general de la salud de una persona.

Las enzimas del hígado
La globulina: La globulina, es una proteína que se produce en el hígado y está presente en la sangre en grandes cantidades. Las células del hígado dañadas, es la causa principal de la insuficiente cantidad de la globulina en la sangre. Las enfermedades renales, también pueden conducir al nivel bajo de la globulina en la sangre. Cuando los riñones no pueden filtrar las proteínas de la sangre, estas se filtran en la orina y conducen al aumento de las proteínas en la orina. Varios tumores, la anemia hemolítica aguda, la hipogammaglobulinemia o la agammaglobulinemia, etc. pueden causar los niveles bajos de la globulina.

La albúmina: Otra proteína importante presente en la sangre, es la albúmina. El hígado dañado gravemente, no puede producir la albúmina. La prueba de la albúmina, ayuda a detectar los niveles de la albúmina en la sangre. El nivel normal de la albúmina es de 3,9 a 5,0 gramos/decilitro. La disfunción hepática, debida a cirrosis hepática o el cáncer del hígado, pueden causar los niveles bajos de la albúmina. La albúmina y la globulina, són las principales proteínas presentes en el torrente sanguíneo. El nivele normal de la proteína en la sangre es de 6,5 a 8,2 gramos por decilitro.

La protrombina: El hígado produce la protrombina, que es un tipo de proteína que promueve la coagulación oportuna de la sangre. Las enfermedades graves del hígado, pueden conducir a los niveles bajos de la protrombina, lo que provoca un aumento del tiempo para la coagulación. La deficiencia de la vitamina K, los medicamentos anticoagulantes, así como otros medicamentos, ciertos trastornos hemorrágicos, pueden afectar la función de la protrombina. Una prueba del tiempo de la protrombina ayudará a medir el tiempo necesario para que la sangre de una persona se coagule.

La ALT o SGPT o la alanina aminotransferasa: La ALT está presente solamente en el hígado. El virus de la hepatitis C puede causar la ALT baja y alta. Los niveles de la ALT normales són de 5 UI/L – 60 UI/L (unidades internacionales por litro).

La  AST o la aspartato aminotransferasa o SGOT: La AST está presente en el hígado, así como otros órganos. Tanto la ALT como la AST són producidas por el hígado. Los niveles normales de la AST en la sangre són de 5 UI/L – 43 UI/L. La ALT y la AST se utilizan para metabolizar los aminoácidos y para producir las proteínas. La disfunción hepática puede alterar la producción de la AST.

La GGT o la gamma-glutamil transpeptidasa: Los niveles normales de la GGT són de 5 UI/L – 80 UI/L. Cualquier tipo de daño al hígado, dará lugar a los bajos niveles de la GGT.

La ALP o la fosfatasa alcalina: La ALP está presente en los huesos, los riñones, el hígado, los intestinos y la placenta. Los niveles normales de la ALP són de 30 UI/L – 115 IU/L. El daño hepático, la insuficiencia cardíaca congestiva, la enfermedad ósea, etc., pueden disminuir la producción de la ALP.

La bilirrubina: Los bajos niveles de la bilirrubina indican las altas probabilidades de desarrollar los problemas cardíacos. El trastorno afectivo estacional (TAE), puede causar los niveles bajos de la bilirrubina. El TAE puede provocar la disminución de los niveles de energía, la fatiga y los problemas de concentración. Los niveles normales de la bilirrubina total són de 0,20 mg/dl a 1,50 mg/dl.

Las causas del bajo nivel de las enzimas en el hígado

  • Las enfermedades del hígado, como la enfermedad de hígado graso, la cirrosis hepática, el cáncer, etc.
  • Los hemangiomas hepáticos
  • El hipotiroidismo
  • La fatiga suprarrenal
  • La malabsorción, la malnutrición, la mala alimentación, la dieta baja en alimentos con nitrógeno.
  • La fiebre
  • Diarrea severa
  • Varios tipos de infecciones
  • El consumo innsuficiente de hierro
  • Las quemaduras graves
  • La hipocalcemia
  • Las proteínas y otras deficiencias vitamínicas
  • El embarazo
  • Menor actividad física
  • Los daños por una enfermedad renal
  • El consumo excesivo de grasas
  • El consumo excesivo de las drogas y los productos químicos

Los síntomas:
El hígado ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo. Sintetiza las proteínas, que són esenciales para la coagulación oportuna de la sangre. Promueve el metabolismo de los medicamentos y de los alimentos, asi como también ayuda a almacenar la grasa, las vitaminas, la bilis y el colesterol. El hígado ayuda a controlar los niveles de la glucosa y ayuda a procesar (reciclar) los residuos de la hemoglobina (la bilirrubina) en la sangre. Los síntomas que indican los trastornos hepáticos, pueden variar de una persona a otra. A continuación se enumeran algunos de los síntomas más comunes:

  • Las deficiencias nutricionales
  • Los niveles altos de la hemoglobina
  • El bajo nivel de la albúmina y de la globulina en la sangre
  • La toxicidad causada por el consumo de los medicamentos
  • El aumento del  tiempo, necesario para la coagulación sanguínea
  • Dolor en el cuadrante superior derecho
  • Dolor abdominal
  • La ictericia, la piel y la parte blanca de los ojos se huelven amarillas
  • El mal aliento, el mal olor del cuerpo
  • La anemia
  • La fiebre
  • Abdominales hinchados
  • La distensión
  • Sensibilidad en el abdomen, en la región del hígado
  • La orina de color oscuro, las heces negras y las alquitranadas
  • La pérdida de apetito, las náuseas, los vómitos
  • Los vómitos con sangre
  • Un aumento del bazo
  • La edema del tobillo
  • Los trastornos de la piel

El tratamiento:
Una serie de pruebas de la función hepática (PFH: análisis de sangre) y otras pruebas, como la ecografía, la tomografía computarizada, la resonancia magnética, la biopsia, etc., ayudarán a determinar la causa exacta de las enzimas hepáticas bajas. Los signos y los síntomas de la enfermedad, ayudarán a diagnosticar el trastorno. Las pruebas ayudarán a medir los niveles de la albúmina y las diferentes enzimas (ALT, AST, GGT y ALP), la bilirrubina, el tiempo de la protrombina, el colesterol y la proteína total (TP). Los resultados de las pruebas mostrarán el funcionamiento correcto del hígado de una persona. Los médicos podrán recetar medicamentos para tratar la causa específica de la cantidad inadecuada de las enzimas hepáticas. Sin embargo, los pacientes tendrán que hacer algunos cambios en su estilo de vida.

Una dieta alta en fibra, baja en calorías y grasas “saturadas”, puede llegar a ser beneficiosa para las personas diagnosticadas con los problemas de hígado. Será necesario evitar el alcohol. Evitar los alimentos con un alto contenido glicémico, controlar las enfermedades como la diabetes mediante los medicamentos, controlar los niveles de colesterol y los triglicéridos a través de la dieta. El ejercicio regular y el uso de la medicación “necesaria”, serán también importantes. Usted debe estar atento a los síntomas de las enfermedades hepáticas, que són también los llamados “asesinos silenciosos”, ya que no presentan ningún síntoma en las primeras etapas.

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