La infección bacteriana de la garganta

¿Estás sufriendo de dolor de garganta y se preguntaba si se debe a una infección bacteriana de la garganta? Lea el artículo siguiente para obtener información sobre los síntomas, causas y tratamiento.

Los dolores de garganta son causados ​​en los seres humanos, principalmente debido a infecciones virales o bacterianas. En ambos casos, existe una inflamación en los tejidos de la faringe, la laringe y las amígdalas. Una infección bacteriana de la garganta es causada por una bacteria llamada “estreptococo”. La faringitis estreptocócica puede ser fácilmente identificada cuando la persona   experimenta  un dolor de garganta con la aparición repentina de fiebre.  Los síntomas comunes son dolor en la garganta, dificultad para tragar los alimentos, pérdida de apetito, fiebre, fatiga corporal, dolor de oído, dolores de cabeza e infecciones en las amígdalas.

Causas

Las infecciones bacterianas de la garganta, como se mencionó anteriormente, son causadas por la bacteria “estreptococo”. Estas infecciones son contagiosas y, en consecuencia, pueden propagarse de una persona infectada a otra. La bacteria generalmente se extiende a través de la saliva, secreción nasal, tos, estornudos y contacto. Una infección puede conducir a ciertas condiciones médicas serias tales como amigdalitis e infecciones del oído. La faringitis estreptocócica puede causar fiebre reumática, que puede causar problemas en las válvulas del corazón, así como la inflamación de los riñones en algunos casos.

Tratamiento

Generalmente, los médicos prescriben un curso de antibióticos para tratar la infección. Comúnmente los antibióticos orales tales como claritromicina, amoxicilina, azitromicina, clindamicina y penicilina son a menudo prescritos por los médicos para el tratamiento de esta condición. Inyecciones de penicilina se utiliza también para tratar una infección de garganta. Los antibióticos ayudan a detener la transmisión de la infección a otras personas, además de reducir los síntomas en la persona afectada y, por tanto, le proporcionan alivio. Hay ciertas precauciones y remedios caseros que se pueden seguir con el tratamiento prescrito por un médico.

Consumo de Líquidos
Aumentar la ingesta de líquidos al beber mucho jugo de fruta, agua y agua de coco. Debido a la infección bacteriana, el exceso de moco se genera, que se espesa y se adhiere a los pasajes de aire. Beber mucha agua ayuda en el adelgazamiento de este exceso de mucosidad, gruesa y por lo tanto, se pueda toser con facilidad. Beber agua caliente cuando se sufre de infección bacteriana ayuda a matar las bacterias presentes en la garganta. Beber jugo de limón en esta condición es especialmente beneficioso ya que es de naturaleza ácida y ayuda en la prevención de la transmisión de la infección.

Dieta Saludable
Incluye gran cantidad de alimentos que tienen un alto contenido de vitamina C en la dieta, ya que la vitamina C ayuda a fortalecer el sistema inmunológico del cuerpo. Un fuerte sistema inmunológico saludable, construido mediante la adopción de una dieta sana, está mejor preparado para combatir una infección bacteriana. Los alimentos ricos en vitamina C son las naranjas, el limón, el brócoli, las papas, los tomates y la papaya. Los alimentos ricos en zinc también se considera que es muy bueno para el sistema inmunológico, por lo que consuma alimentos ricos en zinc, como pollo, salmón, langosta, los plátanos, los aguacates y las moras. El ajo es un antibiótico natural, por lo que coma tres-cuatro dientes de ajo todos los días para combatir la infección.

Remedios caseros
Abstenerse de fumar o beber alcohol, ya que puede agravar la situación. Haga gárgaras tres veces al día con agua tibia y una pizca de sal en él, ya que va a calmar la garganta seca, picazón y hace que trague la comida con facilidad. Otro remedio para el dolor es la aplicación de aerosoles para la garganta o tomar algunas pastillas para la garganta, para reducir la inflamación.

Estos son algunos remedios para la infección bacteriana de garganta que pueden disminuir los síntomas y proporcionar alivio. Las infecciones bacterianas no deben tomarse a la ligera y nunca debe depender solamente de los tratamientos caseros para curarlos.

Si los síntomas de la infección bacteriana pasan más de cuatro días acompañado por otros síntomas, tales como fiebre por encima de 101 grados Fahrenheit, dificultad para respirar, dolor de cabeza y dolor de oídos, sangre en la flema o saliva, flema o secreción nasal que es de color verde o amarillo y úlceras en la boca, póngase en contacto con un médico inmediatamente ya que significa que la infección bacteriana es grave y hay una posibilidad de que la persona contraiga una infección de oído o amigdalitis.