La congestión nasal en los bebés


La congestión nasal en los bebés

La congestión nasal en los niños es un fenómeno casi universal, que ocurre en los bebés lactantes menores de los 6 meses de edad. Se sabe, que los bebés sufren de una congestión nasal  casi cada 6-8 semanas durante los primeros 18 meses de la vida. La congestión nasal es el resultado de la inflamación de los vasos sanguíneos, lo que a su vez hace que el revestimiento del tejido de la nariz se hinche. Esta inflamación provoca la obstrucción de las fosas nasales, haciendo que el niño se irrite, sea muy exigente y se mantenga despierto toda la noche. Los bebés respiran sólo a través de la nariz (ya que no pueden respirar por la boca durante los primeros 6 meses) e insistirán en la respiración por la nariz, a pesar de que se encuentre bloqueada. Los bebés necesitan tener las fosas nasales limpias mientras se alimentan, ya que suelen mantener el pezón en la boca. Por lo tanto, una nariz congestionada dificulta sus patrones de alimentación, ya que no será capaz de respirar por la nariz. La incapacidad para respirar adecuadamente causa la irritación en el bebé, lo que a su vez frustra las preocupaciones de la madre, y por lo tanto, puede afectar el flujo de la leche materna. Lo cual forma un círculo cerrado.

Las causas de la congestión nasal en los bebés

La congestión nasal en los bebés es causada por más o menos los mismos factores, que causan una nariz que moquea. Las causas de la congestión nasal son las siguientes:

  • El resfriado y la gripe
  • El resfriado común
  • Las alergias o la fiebre del heno
  • El pasaje nasal anormalmente pequeño
  • Una infección en los senos
  • La exposición continua a las sustancias irritantes
  • La rinitis vasomotora
  • El uso excesivo de algunas gotas o de los aerosoles nasales

Además, dado que los bebés son muy exploradores, pueden coger un virus del resfriado, articulando o tocando algunos juguetes, etc. Los  bebés recién nacidos tienen un sistema inmunológico en desarrollo, por lo que son más vulnerables a contraer un resfriado común. Los bebés pueden padecer de 4 a 10 episodios del resfriado común en su primer año.

¿Es perjudicial la congestión nasal para el bebé?

Durante los primeros meses de la vida del bebé, la congestión nasal no interfiere apenas con la alimentación y los patrones del sueño, pero también puede interferir con la audición y el habla. Por otra parte, los episodios de la falta de respiración durante el sueño o los ronquidos también se pueden observar durante estos períodos de la congestión. La congestión nasal en los recién nacidos no se debe pasar por alto, ya que puede conducir a los problemas respiratorios potencialmente mortales. Es diferente de la congestión nasal que ocurre en los niños mayores y en los adolescentes, cuando es solamente un estorbo. Aunque no es un problema muy serio, la congestión nasal puede causar una infección del oído, la gripe o incluso la neumonía.

¿Cómo tratar la congestión nasal de los bebés?

Dado que el bebé respira sólo a través de su naríz durante los primeros seis meses, es importante mantener la nariz del bebé clara, con el fín de evitar las interrupciones durante el sueño o la alimentación. En el caso de una congestión nasal, hay que comprar un humidificador, que mantenga un cierto nivel de humedad en el aire. Este evitará el irritante aire seco de las fosas nasales del bebé.

En su mayoría, los pediatras recomiendan el uso de una solución nasal salina para despejar la congestión nasal. Sin embargo, estas gotas también deben ser administradas solamente después de consultar con el pediatra. Con la ayuda del gotero, coloque 2 ó 3 gotas de la solución salina en las fosas nasales de su bebé (una gota en cada fosa) y espere un minuto para que la mucosidad seca se ablande. A continuación, utilice un aspirador nasal para succionar la mucosidad. Un aspirador nasal para los bebés ayuda a eliminar el moco del tracto nasal, cuando la congestión es grave. Un aspirador nasal es un dispositivo de succión con un bulbo, que succiona la mucosidad de las fosas nasales. Utilice el aspirador nasal antes de la comida y antes de acostarse.

Otro remedio casero para la congestión nasal es elevar la posición del bebé para dormir. Usted puede hacer esto mediante la colocación de una pequeña almohada debajo de la sábana en la cuna. Usted también puede poner a dormir a su bebé en el asiento del coche. La posición elevada evitará que el moco bloquee los conductos nasales, lo que permitirá a su pequeño a dormir tranquilo por la noche.

Hay algunos medicamentos de venta sin receta, como los descongestionantes que están disponibles en las farmacias y que proporcionan un alivio de la congestión nasal. Los descongestionantes reducen la inflamación en el revestimiento nasal, aliviando así la congestión. Estos medicamentos se presentan en forma de aerosoles y de gotas. Sin embargo, no se deben utilizar durante más de 3 días, porque el uso excesivo puede agravar la congestión. Asi también, esto sólo es adecuado para la nariz tapada y no se utiliza para la nariz mocosa. Usted debe consultar con un pediatra sobre el uso de los descongestionantes, ya que no son buenos para la salud infantil.

No utilice cualquiera de estos métodos del tratamiento sin consultar con el pediatra. Los bebés son muy delicados y cualquier medicamento administrado para tratar la congestión nasal en los lactantes, se debe hacer bajo la estricta supervisión del pediatra.

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