El humanista existencial-experiencial Enfoque

Porque los seres humanos son tan complejos ha habido una gran cantidad de filosofías y perspectivas que han intentado explicar su esencia y su comportamiento. Uno de estos enfoques proviene del movimiento general humanista, con la diferencia que se especializó en un dominio particular: la psicología.

Los psicólogos de esta corriente considera a los seres humanos como personas que son buenos o neutrales en su esencia. Dicen que la enfermedad mental sólo aparece cuando las condiciones de vida se alteran.

Partiendo de esta premisa, los humanistas desarrollado una serie de terapias que se centran en diferentes aspectos problemáticos. El tratamiento más famoso es el Rogersian uno, también llamada la terapia no directiva o de la terapia centrada en el cliente. El psicodrama es un procedimiento desarrollado por Moreno, que dice que la esencia positiva de la naturaleza humana reside en la espontaneidad y cuando éste se encuentra bloqueado, aparece la psicopatología. La terapia Gestalt, desarrollada por Pera dice que los problemas psicológicos son el resultado de una “gestalt sin cerrar”. Otros métodos citados, incluirá la logoterapia, el Análisis Transaccional, la Psicoterapia positiva y el enfoque de Erikson.

Por otra parte, la Terapia Rogersian todavía es utilizado por muchos psicólogos en esta orientación y guía la teoría de que el procedimiento es el siguiente: una persona desarrolle plenamente su / su personalidad y el potencial entero a través de la actualización. Este proceso que finalmente conduciría al yo real. La enfermedad mental aparece cuando la sociedad interfiere y obstaculiza el logro del pleno potencial. Esto sucede cuando el valor de la persona está condicionada. Debido a que uno tiene que actuar de cierta manera, expresar algunas emociones y reprimir a los demás, esa persona deja de ser su verdadero yo y se desarrolla un yo ideal. Los síntomas neuróticos aparecen cuando hay un precipicio muy grande entre estos dos conceptos, lo que más conducen a una sensación de amenaza, y luego a la ansiedad y, finalmente, a los mecanismos de defensa, el aumento de la incompatibilidad entre los dos yoes.

Los psicólogos que hacen uso de este método creen que la clave en el tratamiento de la enfermedad mental es la relación terapéutica. A diferencia de las otras terapias, en ésta el terapeuta no establece un diagnóstico, porque cree que cada persona es única e irrepetible y por lo tanto no puede ser colocado en una categoría determinada.

Hacen una lista de problemas, con especial atención a los problemas emocionales. Después de hacer la lista, los psicólogos empieza a hacer preguntas a continuación, escuchar y luego hacer una conversación con el cliente con el fin de hacer que se sienta libre para compartir. El objetivo de la relación terapéutica es dar al cliente la oportunidad de experimentar un tipo diferente de relación que los que tiene en la sociedad y que bloquean el desarrollo de su verdadero yo. Esta relación entre el psicólogo y el cliente tiene tres niveles. En el primer nivel el terapeuta utiliza un instrumento muy importante, la aceptación incondicional. Porque no hay criterios establecidos para valorar el cliente, él comienza a sentirse aceptado sin condiciones y podría comenzar a expresar su verdadero yo, sin tener miedo de ser juzgados. Si esto no funciona, el problema podría ser con el terapeuta. Puede haber una falta de contradicción entre lo que el psicólogo se siente y lo que realmente expresa. Esta falta de contradicción es percibida por el cliente como una barrera en el proceso de su expresión plenaria. Después de este problema se resuelve, los avances relación al siguiente nivel, donde el foco está en la confianza.

Cuando el cliente comienza a confiar en el terapeuta, la relación alcanza el siguiente nivel, que se llama “unión” o “la transformación de la relación de confianza”. En esta etapa el cliente tiene plena confianza en el terapeuta y se puede hablar y compartir todo. Los humanistas consideran que el cliente se cura en este momento. Consideran que la empatía del psicólogo, la coherencia y la aceptación incondicional son necesarias y suficientes para que el cliente vea que es digno sin ninguna condición impuesta por otros y que puede desarrollar su verdadero yo a pesar de que la sociedad no es una ayuda real, sino más bien y impedimento.

En conclusión, el enfoque humanista-existencial-experiencial se refiere a las personas como haber nacido con una naturaleza positiva o neutral. Con el fin de desarrollar la personalidad, uno tiene que actualizar su potencial. Las condiciones que conducen a la consecución de todo el potencial de una persona son la empatía, la coherencia y la aceptación incondicional. La sociedad se carece en la oferta de estas condiciones y porque algunas de estas personas desarrollan la enfermedad mental. La clave reside en la curación por lo tanto, en la relación terapéutica que tiene como objetivo llegar a estas 3 condiciones necesarias y suficientes.

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