El condicionamiento operante es un método de aprendizaje importante para el comportamiento (lo que influye en la manera en que nos comportamos). Los ejemplos de condicionamiento operante le ayudarán a entender este concepto lo suficientemente bién y en el artículo siguiente vamos a tratar de entrar en los detalles del mismo. Continúe leyendo para comprender el funcionamiento de este concepto interesante.

Los ejemplos del condicionamiento operante

Paremonos a pensar durante un segundo… ¿Cómo podemos aprender a comportarnos de alguna manera cuando vayamos a hacer algo? ¿Cómo nos enteraremos de si un tipo de comportamiento en particular es bueno y otro tipo de comportamiento es malo? Nuestros padres y la sociedad nos hán enseñado algo, eso sí. Pero ¿cuáles són los instrumentos que se utilizan para el desarrollo de una conducta? Según el psicólogo BF Skinner, la forma en la que nos comportamos influye en la elaboración de una asociación entre la forma en la que nos comportamos y las consecuencias de nuestro comportamiento. Esto se denomina como el condicionamiento operante y es importante entender este concepto en la psicología de forma más detallada, veamos a verlo con la ayuda de algunos ejemplos.

¿Cuál es el condicionamiento operante?

El condicionamiento operante es el proceso de aprendizaje de los patrones de comportamiento, que se basan en ciertos estímulos del medio ambiente. Tales estímulos externos, pueden llevar a un comportamiento determinado. El ser humano conoce el tipo de consecuencias que conducirán a una conducta determinada y por lo tanto, para fomentar o desaconsejar estas consecuencias, se comportará de una manera en particular. Este concepto se puede explicar mediante cuatro procedimientos o tipos de condicionamiento instrumental:

Refuerzo positivo
El refuerzo positivo se produce cuando una conducta en particular se fortalece o se incrementa, debido a la esperanza de experimentar un comportamiento positivo. Por ejemplo, un estudiante seguirá haciendo su tarea, porque sabe que será recompensado con un caramelo por sus padres o los maestros si los completa. Este es un grán ejemplo de refuerzo positivo en el aula.

Refuerzo negativo
Este comportamiento en particular refuerza o aumenta la esperanza de que una consecuencia negativa puede ser evitada. Por ejemplo, un ascensor de un edificio hace mucho ruido, por lo que una persona decide utilizar las escaleras. Tomar las escaleras ayuda a evitar el comportamiento negativo de lidiar con el ruido.

Castigo positivo
En este sentido, una línea de acción se reduce a fín de evitar el trato con algo desagradable después. Por ejemplo, evitando llegar tarde a clase para que el maestro no grite, es la mejor manera de entender el comportamiento de los niños y de varios cambios que se han provocado en ellos.

Castigo negativo
En este caso, un patrón de comportamiento en particular disminuye, de manera, que un estímulo positivo o un objeto no sea quitado después. Por ejemplo, un niño puede dejar de hacer berrinches después de que su juguete favorito hubiera sido retirado después de cada rabieta. Esta es la mejor manera de tratar los problemas de la conducta en los niños.

Mientras que el refuerzo positivo y negativo ayudan en el crecimiento o el fortalecimiento de un comportamiento en particular,  el castigo positivo y negativo es decreciente o desalentador.

Los ejemplos de la vida cotidiana

Ejemplos en los niños
Hay algunos ejemplos de conducta operante establecida, acondicionados tanto para la clase, como para el hogar, que se pueden observar en los niños. Aquí hay algunos ejemplos.

  • Un niño aprende a limpiar su habitación después de haber sido recompensado con el tiempo de televisión, cada vez que se limpia. (Refuerzo positivo)
  • Después de golpear a un compañero de clase, se hace que el niño se sente por separado y no se le permite hablar con nadie. De tal manera, que el niño nunca jamás volverá a golpear a ningún compañero de nuevo (Castigo positivo).

Ejemplos en los adultos
El condicionamiento operante no se detiene en la infancia, pero si es algo que puede continuar durante toda la vida de una persona, porque el aprendizaje de la conducta no termina a una edad determinada. Estos són algunos ejemplos.

  • Una persona que decide tomar una ruta diferente en su paseo por la mañana para evitar un vertedero de basura y por lo tanto aumenta su velocidad de carrera y la distancia que cubre. (Refuerzo negativo)
  • Una persona deja de molestar a su novia sobre un tema después de que ella le pida callarse. (Castigo negativo)

Estos ejemplos de condicionamiento operante nos muestran unos patrones de comportamiento más que debemos aprender, no sólo como un resultado de nuestros pensamientos y la conciencia, si no debido al hecho de que hay estímulos positivos y negativos en el medio ambiente, que influyen en la forma de actuar y del comportamiento. Es un concepto bastante interesante, ¿no?

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