Desecación del disco 1


Desecación del disco

Nuestra columna vertebral está compuesta de una serie de pequeños huesos, llamados vértebras, que nos proporcionan flexibilidad para doblar y girar la espalda. El espacio entre las vértebras consecutivas tiene una sustancia blanda y gelatinosa, como un disco. Estos discos actúan como amortiguadores de la columna vertebral, ya que se mueven un poco hacia atrás y hacia adelante sobre su eje vertical cuando uno camina. La desecación del disco es una enfermedad degenerativa del disco que puede ser una de las causas comunes de dolor de espalda severo. Esto puede ocurrir en cualquier momento de la vida debido a un traumatismo. Sin embargo, es también una consecuencia muy común del proceso de envejecimiento. Aunque puede ocurrir en cualquier parte de la columna vertebral, la desecación de los discos más comúnmente se produce a lo largo de la región lumbar de la espalda baja (conocida como la desecación del disco lumbar) o en la región cervical a lo largo del cuello.

¿Qué se entiende por la desecación de los discos?

Cada disco intervertebral tiene una gran cantidad de líquido en su porción central. El contenido alto de fluido les proporciona  a estos discos la estructura suave y esponjosa,  que les permite actuar como un amortiguador entre las vértebras sucesivas. Sin embargo, a medida que envejecemos el fluido en un disco intervertebral disminuye y el disco se vuelve seco y duro. La deshidratación del material del disco destruye la flexibilidad del disco y reduce la altura del disco. El resultado es el dolor de espalda en las regiones correspondientes a los discos intervertebrales deshidratados, ya que los discos no son capaces de actuar como amortiguadores de las vértebras y éstas experimentan mayor fricción. Los discos deshidratados debido a la vejez es muy común entre quienes tienen 60 años o más. Además de la edad, el trauma, lesiones repetidas o tensión sobre el área de la parte posterior también puede ocasionar la desecación del disco. La degeneración de los discos grave conduce a la inestabilidad espinal. Como se hace imposible para la columna vertebral soportar el peso del cuerpo, un dolor debilitante es experimentado por la persona incluso durante las actividades normales que requieren un mínimo de movimiento de la columna vertebral.

Sin embargo, aparte de las causas mencionadas anteriormente, el desequilibrio muscular también puede ser la causa subyacente de la desecación del material del disco. Cuando ciertos músculos son más fuertes que los otros en las áreas vecinas, puede causar un desequilibrio muscular. El resultado es la disfunción postural que causa el exceso de carga de los discos en ciertas zonas de la columna vertebral. Estos discos sufren desgaste y deterioro al tener más carga que los otros y se convierten en un punto débil, lo que provoca el contacto con los nervios que pasan por la columna vertebral y produce dolor. Uno de los objetivos principales de la mayoría de las opciones de tratamiento de este trastorno es  fortalecer los músculos para aliviar el exceso de estrés creado en el disco intervertebral desecado.

El tratamiento de los discos desecados

El masaje y el ejercicio: Aunque en muchos casos, la cirugía es eficaz en el tratamiento de un disco desecado, hay que analizar las opciones que están disponibles para el tratamiento de discos desecados. La terapia de masaje relaja los músculos alrededor del área afectada, y por lo tanto tiene un poco de presión lejos de los discos de la región. La terapia física y tratamiento quiropráctico aumenta la flexibilidad del cuerpo, y por lo tanto alivia el dolor. Aunque la mayoría de las veces el paciente trabaja con el fisioterapeuta, este suele recomendar ciertos ejercicios de estiramiento que se pueden hacer en casa.

Ciertos ejercicios de bajo impacto alivian el dolor. Se trata principalmente de ejercicios para la espalda que construyen la fuerza muscular y también aumentan el rango de movimiento y flexibilidad. Los aeróbicos en el agua han demostrado ser especialmente útiles en el tratamiento de la deshidratación del disco, el efecto doloroso de estos ejercicios se siente mínimamente a medida que se realizan en el agua. El ejercicio también resulta en la pérdida de peso que ayuda a eliminar carga sobre el disco afectado. Esto reduce el dolor que un individuo experimenta debido a la deshidratación del material del disco. Algunos medicamentos pueden ser tomados como analgésicos y relajantes. Estos proporcionan un alivio temporal del dolor y deben ser tomados sólo después de que se ha consultado a un médico.

Cirugía: En caso de dolor agudo o crónico, la cirugía puede ser usada como una opción. Las cirugías pueden ser utilizadas para tratar una parte del disco desecado en caso de un disco herniado. Sin embargo, en algunos casos el “reemplazo de disco artificial” tiene que realizarse obligatoriamente. Se trata de la extracción del disco degenerado y su sustitución por uno artificial. Gracias a la tecnología avanzada, un disco deshidratado puede ser rehidratado con la ayuda de una cirugía llamada “descompresión espinal”. Durante la cirugía, los huesos de la columna se separan cuidadosamente. Esto ayuda a disminuir la presión sobre los discos. El procedimiento genera una presión negativa que promueve el flujo de nutrientes del agua y oxígeno en el disco. En una cirugía llamada “fusión espinal”, el disco dañado se extirpa y el material sustituto se pone en su lugar. Los tornillos y varillas están sujetando a los discos vecinos. Pero a veces esto acelera la degeneración de los discos adyacentes.

A pesar de que las cirugías ayudan a deshacerse del dolor causado por un disco dañado, los riesgos involucrados en este tipo de cirugías no pueden pasarse por alto. Es muy importante valorar las consecuencias antes de someterse a esta cirugía. En el caso de que las otras formas de tratamiento fracasen, la cirugía podría ser considerada como una opción para obtener alivio del dolor y las molestias de un disco desecado.

La desecación del disco es casi siempre la primera indicación de enfermedad degenerativa del disco. Una resonancia magnética ayuda a detectar un disco desecado. Una tomografía computarizada o una radiografía también pueden detectar los discos dañados. Es muy importante  brindar atención médica oportuna en un disco desecado. Aunque las opciones de tratamiento anteriores pueden brindar algún alivio, lo mejor recibir tratamiento bajo la supervisión de un médico experto.

 

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Un comentario en “Desecación del disco

  • María Elena Gallo

    hola soy maría elena, tengo 67 años, soy jubilada y tengo cinco hernias de disco las cuales aprietan y comprimen los nervios que van hacia las piernas y me provocan mucho frio en las piernas, aunque tengamos 30° de calor, necesito vestirme con ocho calzas de invierno, lo cual me produce erupciones en la piel por exceso de calor. pero mis piernas siguen teniendo frió. vi en Internet algunas terapias d deshidratación de disco para descomprimir los nervios. esto me da miedo de las consecuencias de disco deshidratados. busco desesperada una solución y no la encuentro. recurrí a muchos flevologos y neurólogos y nada. agradecería si me pudieran orientar. desde ya muchas gracias.